Estudio revela que Plutón tiene un enorme océano bajo su superficie

La investigación, llevada a cabo por científicos estadounidenses, estimula a pensar que el planeta enano podría albergar vida extraterreste.

Un nuevo estudio, elaborado por científicos de Estados Unidos, indica que bajo la superficie de Plutón existe un inmenso océano de agua líquida, a una profundidad de unos 150 kilómetros de su corteza helada. Este hallazgo, plantea nuevas teorías sobre el origen del planeta enano.

Por un lado, este descubrimiento que anticipó la ciencia tiempo atrás parece refutar la idea de que Plutón se originó como una densa bola de hielo y roca y, por el otro, estimula a pensar en la posibilidad de que el planeta enano albergue vida extraterreste.

"Estamos bastante seguros de que el agua es uno de los ingredientes para la vida", señaló Carver Bierson, uno de los investigadores.

El artículo fue publicado en la revista Nature Geosciencies por un equipo de científicos de la Universidad de California en Santa Cruz. Los investigadores se basaron en la evidencia que trajo la nave New Horizon sobre la morfología de Plutón y sus lunas. Eran imágenes capturadas por la NASA hace más de un año. Gracias a ellas plantearon que la información que se tenía de Plutón podría estar errada.

Si bien la evidencia de que existía un océano bajo su superficie data de exploraciones antiguas, ahora los científicos analizan lo que implica la existencia de esta masa de agua para el planeta enano.

El estudio habla sobre la posibilidad de que el planeta enano de superficie gélida, 220 grados bajo cero, haya tenido un "origen caliente". De acuerdo con los científicos, la acumulación de materiales nuevos durante la formación del planeta podría haber provocado un calor suficiente como para crear, casi desde los comienzos, un gran océano de agua líquida capaz de perdurar hasta nuestros días bajo la corteza helada.

La mencionada hipótesis contradice de forma determinante a la creencia anterior de que Plutón nació como una densa bola de hielo y roca, y que el océano interior debería su existencia al calor ocasionado por la desintegración de los elementos radiactivos de las rocas.

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