Investigador del Centro Gallego de Buenos Aires lideró estudio mundial sobre coronavirus
Luis Boccalatte, un joven médico de 33 años que se desempeña como cirujano de cabeza y cuello en el citado nosomocio y como coordinador de docencia e investigación realizó el proyecto que se realizó en 116 países. La investigación concluyó que retrasar siete semanas post Covid-19 los procedimientos quirúrgicos reduce la mortalidad en los pacientes.
Por Marcelo Peralta Martínez
@marceloperaltam
El argentino Luis Boccalatte, un joven médico de 33 años que se desempeña como cirujano en el Centro Gallego de Buenos Aires y como coordinador de docencia e investigación fue el líder nacional de proyecto para nuestro país, de una investigación científica mundial que reveló que retrasar un procedimiento quirúrgico en pacientes con coronavirus reduce la mortalidad.
Este estudio fue dirigido por expertos de la Universidad de Birmingham. Más de 25.000 cirujanos trabajaron juntos como parte del grupo colaborativo llamado COVIDSurg para recoger datos de más de 140.000 pacientes de 1.674 hospitales en 116 países.
En dialógo exclusivo con cronica.com.ar el experto brindó detalles del estudio, sus funciones y cómo ayuda esta investigación contra la lucha del coronavirus.
¿Cómo llegas a formar parte del proyecto y en qué consistía?
Muchos de los grupos de investigación colaborativos establecen contacto con los diferentes investigadores a través de artículos publicados. Fui contactado vía mail donde me invitaban a participar de los primeros estudios en Abril del 2020 sobre cirugía y cáncer en COVID-19. Debido a la participación y contribución significativa de Argentina en los mismos, formé parte del comité encargado de establecer los lineamientos de los próximos estudios alrededor del mundo. Simultáneamente ejercí el rol de Líder Nacional del estudio COVIDSurg-week del cual vamos a hablar en esta nota.
El objetivo principal del estudio consistió en determinar el tiempo óptimo para operarse luego de haber padecido COVID-19. Entendiéndose por tiempo óptimo, al más seguro o con menor posibilidad de complicaciones.
¿Había trabajado anteriormente con un grupo de profesionales tan extenso?
La verdad que no. Siempre en el área de la investigación científica los trabajos son elaborados en equipo. A veces de la misma especialidad, en mi caso cirugía, o en otros casos interdisciplinarios. En este caso, el grupo de profesionales que trabajo en este artículo es impresionante y claramente marca un precedente respecto a los trabajos colaborativos.
¿Este proyecto es único en el mundo?
Este estudio no es el único realizado de manera mancomunada entre cirujanos del mudo. Sin embargo, es el trabajo colaborativo más grande registrado al momento. Este estudio marca un hito dentro de la investigación científica. Más de 15.000 cirujanos trabajamos juntos como parte del grupo colaborativo llamado COVIDSurg para recoger datos de 140.727 pacientes de 1674 hospitales en 116 países creando uno de los estudios más grandes y amplios de cirugía en el mundo.
¿Cómo participó, cuál era su función?
Formé parte del comité encargado de establecer los lineamientos, difusión, traducciones, asesoramiento (entre otras funciones) de los estudios futuros. A su vez fui designado como líder nacional, con mi colega Dra. María Marta Modolo, para llevar a cabo los lineamientos antedichos y ejecutarlos en Argentina. He sido parte en algunos artículos del equipo de escritura de los mismos. La República Argentina reclutó 1911 pacientes, posicionándose segunda en Latinoamérica sólo detrás de Colombia que incluyó 2605 pacientes. Los pacientes fueron incluidos por 46 equipos argentinos y cada equipo estuvo conformado por 3 a 5 cirujanos de diferentes especialidad quirúrgicas. Participaron 9 hospitales argentinos.
¿Qué concluyó el estudio?
Los hallazgos han sido publicados en la prestigiosa revista Anaesthesia ®. Los investigadores descubrieron que los pacientes operados entre la semana 0 y 6 después de padecer COVID-19 presentaban mayor riesgo de muerte postoperatoria, así como los pacientes con síntomas al momento de la cirugía. Es por eso que este estudio recomienda que se retrase la cirugía al menos 7 semanas después de un test positivo ó hasta que los síntomas se resuelvan si el paciente tiene síntomas durante 7 semanas ó más después del diagnóstico.
Es importante no perder de vista que las decisiones en relación al retraso de la cirugía deben ser individualizadas para cada paciente. Las ventajas de retrasar la cirugía 7 semanas después del diagnóstico de COVID-19 deberían ser valoradas frente a los potenciales riesgos de retrasarla. Para algunas cirugías urgentes, como por ejemplo tumores avanzados, los cirujanos juntos con los pacientes podrían llegar a la conclusión que el riesgo de retrasar la cirugía no está justificado.
¿Cómo ayuda a la lucha contra la pandemia?
Particularmente el estudio permite proteger a nuestros pacientes al evitar exponerlos a riesgos innecesarios. Si bien todos estamos aprendiendo como es el comportamiento de este virus, poder determinar un tiempo óptimo o “más seguro” en el cual realizarse un procedimiento quirúrgico evita la exposición innecesaria de nuestros pacientes a sufrir complicaciones. Sin embargo, queda mucho aún por dilucidar respecto a este nuevo virus.
Más detalles
Boccalatte nació en la ciudad bonaerense de 25 de Mayo. Recibió el título de médico con diploma de honor en la Universidad de Buenos Aires (UBA). Ha publicado más de 50 artículos científicos en revistas nacionales e internacionales, ha sido acreedor de diferentes premios académicos y se desempeña como miembro del comité editorial y/o revisor en diferentes journals de la especialidad. Finalizó su residencia en Cirugía General y su subespecialidad en Cirugía de Cabeza y cuello, Plástica y Reconstructiva cráneo-maxilofacial en el Hospital Italiano de Buenos Aires.
La investigación sobre el coronavirus en imágenes
Por M.P.M

