El FBI detuvo ayer a otro sospechoso de tener vínculos con el atentado en Manhattan. Se trata de Muhkammadzoir Kadirov, de 32 años, también oriundo de Uzbekistán. "Ya no estamos buscando a ese individuo. Lo hemos encontrado", anunció el director adjunto del FBI en Nueva York, Bill Sweeney.

Por otra parte, se conocieron las identidades de todos los muertos en el ataque. Además de los cinco argentinos, fueron asesinados Anne Laure Decadt, una belga de 31 años, madre de dos hijos, que estaba en Nueva York junto con su madre y su hermana, y los estadounidenses Darren Drake, de 32 años, y Nicholas Cleves, de 23.

No se arrepiente

El uzbeko Sayfullo Saipov que embistió a peatones y ciclistas con una camioneta reivindicó el atentado en nombre del grupo Estado Islámico y dijo a investigadores que estaba “satisfecho” con lo que hizo. 

La policía federal reveló el miércoles increíbles detalles de sus interrogatorios con, de 29 años, en el lecho del hospital donde fue internado tras recibir un disparo de un policía en el estómago luego del ataque. 

Saipov habría reconocido que comenzó a planificar el atentado “hace cerca de un año”, antes de decidir hace dos meses que utilizaría una gran camioneta para “causar el máximo de víctimas”, según la acusación de la fiscalía, que presentó cargos de terrorismo en su contra. 

El atacante fue dado de alta, presentado ante un juez en una silla de ruedas y luego trasladado a una prisión, dijo un portavoz de la fiscalía a la AFP. 

"Tenemos evidencia que establece que Saipov cometió este atentado en nombre del EI”, dijo a la prensa el fiscal interino de Manhattan, Joon Kim, al anunciar los cargos. 

En su bolso y en la camioneta, las autoridades hallaron múltiples cuchillos, propaganda del EI y en sus celulares unos 90 videos con combatientes del EI arrollando prisioneros con un tanque o decapitándolos, precisó.

Los fiscales difundieron un documento en el cual acusan a Saipov de dos cargos: suministrar apoyo material y recursos a una organización extranjera designada como terrorista, y violencia y destrucción de un vehículo. 

El acusado podría ser condenado a un máximo de cadena perpetua. Investigadores federales podrían también buscar la pena de muerte. 

A Guantánamo

El presidente Donald Trump, que enfrenta el peor atentado de inspiración yihadista de su gobierno, catalogó a Saipov de “animal” y dijo que había sido un contacto para hasta 23 inmigrantes o futuros inmigrantes a Estados Unidos. 

Trump sostuvo que “ciertamente consideraría” enviarlo a la prisión de Guantánamo (Cuba), y anunció que inició el proceso para terminar el popular programa de asignación de “green cards” o visas de residencia por lotería a través del cual Saipov entró al país. 

El programa, creado en 1990, otorga permisos de residencia permanente a unos 50.000 solicitantes de todo el mundo cada año, y abre la puerta para que sus familiares los sigan.