Corea del Norte expandió su amenaza nuclear a Japón y Corea del Sur, a los que recrimina su apoyo “ardiente” a Estados Unidos en la búsqueda de nuevas sanciones al gobierno de Kim Jong-un, y horas después lanzó un nuevo misil balístico hacia el Mar de Japón, lo que desató alertas en Seúl y Tokio. 

" Corea del Norte lanzó un misil ’no identificado’ hacia el Este desde las afueras de Pyongyang”, informó el Comando Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas de Corea del Sur, según la agencia de noticias oficial de ese país, Yonhap. 

El nuevo desafío militar de Pyongyang provocó una reunión de seguridad de emergencia del gobierno surcoreano y un ejercicio militar de lanzamiento de misil balístico en el Mar de Japón, donde cayó el cohete norcoreano. 

La televisión pública japonesa NHK, en tanto, informó que Corea del Norte lanzó un nuevo misil hacia la zona costera de su país y recordó que el mes pasado el gobierno comunista había probado un misil de mediano alcance con una trayectoria similar, que llegó a cruzar el norte de Japón.

Esta nueva muestra de poder norcoreana llegó apenas horas después de que Pyongyang ampliara sus amenazas nucleares a sus dos principales vecinos de la región, Corea del Sur y Japón.

Las islas japonesas “deberían ser hundidas en el mar por la bomba nuclear Juché”, sentenció un portavoz del Comité norcoreano para la Paz de Asia-Pacífico en un comunicado difundido por la agencia KCNA, que acusó a los nipones de “no haber entrado en razón” después de que lanzara un misil balístico intercontinental sobre el archipiélago el 28 de julio último. 

El comité norcoreano cargó también contra el gobierno surcoreano, al que acusa de ser un grupo de “traidores” y “perros de Estados Unidos” al pedir sanciones más duras sobre sus “compatriotas”.

"El grupo de traidores proestadounidenses deben ser severamente castigados y liquidados con un ataque de fuego para que no puedan sobrevivir. Sólo entonces, la nación coreana podrá prosperar en un territorio unificado”, expuso el régimen.

Pyongyang mostró así su rechazo al apoyo de sus países vecinos a las nuevas sanciones impuestas el lunes por el Consejo de Seguridad de la ONU, con el que también dijo sentirse “furioso”.

Por su parte, Tokio calificó estas amenazas de “extremadamente provocativas e inexcusables”, y afirmó que la actitud de Pyongyang “aumenta notablemente la tensión” y “sólo le llevará a un aislamiento aún mayor”, en palabras del ministro portavoz del Ejecutivo, Yoshihide Suga.

El organismo aprobó en el inicio de esta semana nuevas medidas contra Corea del Norte destinadas a ahogar más su economía, en respuesta a su sexto y más potente ensayo nuclear, realizado el 3 de septiembre.

Fuente: Télam