Un padre negacionista de la pandemia es investigado por cinco delitos después de que la Fiscalía de Málaga, España haya actuado tras la denuncia que interpuso la Delegación de Educación de la Junta de Andalucía por presuntamente injuriar y calumniar al director del instituto de sus hijas.

El hombre es investigado por la justicia tras llamar "inútil" al consejero del ramo, Javier Imbroda, hacer un "uso inadecuado de la patria potestad", violación de la protección de datos y un delito de "abuso del derecho". Las pesquisas son la consecuencia judicial de un mediático caso que arrancó cuando el progenitor habría expuesto en redes sociales imágenes, conversaciones y datos de docentes e inspectores educativos después de que sus dos hijas se negaran a llevar la mascarilla durante el recreo a la que consideró como un "bozal". Además, criticó duramente el papel de las fuerzas de seguridad en su labor de control de las distintas restricciones adoptadas por las administraciones.

En un escrito firmado el pasado 15 de marzo por el fiscal jefe de Málaga, Juan Carlos López Caballero, se informa que "procede a incoar diligencias de investigación penal por si los hechos descritos fuesen constitutivos de delitos", según consignó "El Confidencial".

La denuncia fue interpuesta por la Delegación de Educación contra A.M. el pasado 3 de marzo, después de que el progenitor supuestamente difundiese datos, fotografías y grabaciones del director y los inspectores educativos, así como imágenes en las que aparecían otros estudiantes. La 'campaña' estuvo precedida de varias publicaciones en su perfil de Facebook en los que hablaba de "plandemia", se refería a la mascarilla como "bozal" y criticaba duramente el papel de las fuerzas de seguridad en su labor de control de las distintas restricciones adoptadas por las administraciones.

Pero fue el 9 de febrero cuando el ahora investigado publicó un vídeo de cuatro minutos —grabado en parte por sus propias hijas en el interior del centro educativo— y acusaba al director de estar "coaccionando durante cuatro meses" a dos menores e "impidiendo su desarrollo formativo".

"Ha mentido" con el objeto de "expulsarlas sin demostrar daño a la salud alguno y encima lo hace con la chulería característica del que se cree intocable por ser funcionario. Nos veremos ante un juez", señalaba en una publicación en la que hacía público datos personales como el nombre y la imagen del docente.

A.M. también criticó que la Inspección Educativa y la delegada de Educación —Mercedes García Paine— "no han querido intervenir", y censuró que no se le hubiese trasladado "la comunicación definitiva de la expulsión —de sus hijas—, ni esperar la respuesta a las alegaciones" presentadas.

"La dictadura la padecemos todos los días en las escuelas", aseguró, para seguidamente reprochar al director que "no puede demostrar que no llevar 'bozal' atenta contra la salud". Previamente, recalcaba que las chicas únicamente se quitaban la mascarilla durante el recreo, "al aire libre y guardando la distancia de seguridad".

Estos hechos tuvieron como escenario el IES Ben Al Jatib del municipio malagueño de Rincón de la Victoria y tuvieron una gran repercusión mediática a la que siguieron concentraciones de apoyo a la comunidad educativa. Aproximadamente un mes después, la investigación judicial que se anunció comenzó su curso.