El Museo del Louvre lanzó una insólita iniciativa para tratar de dar con los dueños de 31 obras de arte sustraídas por la Alemania nazi durante la Segunda Guerra Mundial. Las mismas están expuestas en dos salas ubicadas en el pabellón Richelieu del Museo situado en la ciudad de París en las que se pueden ver “pinturas procedentes de la Alemania del III Reich, que se había hecho acopio de ellas expoliando a sus propietarios, la mayoría de ellos judíos”.

Las 31 pinturas están incluidas en el lote de 807 que gestiona el museo parisino y que han sido incluidas por el Estado francés en el programa MNR (Museos Nacionales de Recuperación). 

El paisaje de Theodore Rosseau "La Source du Lison" es una de las 31 obras expuestas en el pabellón Richelieu

"Estas pinturas no pertenecen al Louvre, no están en nuestros inventarios. Están a la espera de encontrar a sus dueños”, aclaró el director Jean-Luc Martinez e informó que hay otras 76 obras distribuidas en otras zonas del museo, mezcladas entre colecciones de la pinacoteca. Entre ellas sobresale la de “Portrait de Lionne” (siglo XIX), de Théodore Géricault, un retrato de una leona de melancólica mirada que acoge el Louvre desde 1950.

En ese sentido, agregaron que fueron unas 60.000 las obras y objetos recuperados desde Alemania que regresaron a Francia desde el término de la contienda, en 1945, de las que unas 45.000 se devolvieron a sus dueños antes de 1950.

Entre las que no fueron reclamadas, una gran parte se vendió y otra (cerca de 2.000) quedó al cuidado de los museos franceses debido a su interés artístico.

A partir de 1999, Francia reforzó su accionar con la creación de la Comisión de Indemnización de las Víctimas de la Expoliación, encargado de investigar la procedencia de las obras para determinar cuáles habían sido usurpadas y ya se han devuelto a sus legítimos herederos 112 pinturas.