Sin paz en el horizonte. Así están los gobiernos de Cataluña y de España, que avanzan en sus decisiones sin ningún tipo de diálogo. Luego de que el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, confirmara que no va a presentarse ante el Senado nacional para explicar su postura. Mariano Rajoy advirtió que la intervención es la única salida al desafío independentista.

"La respuesta del gobierno es la única posible ante la posición de las instituciones catalanas. Cumplo con mi obligación y lo hago ante el desprecio a nuestras leyes, a la Constitución y a los millones de ciudadanos de Cataluña que ven que su gobierno ha liquidado la ley", advirtió el presidente del gobierno. Así se manifestó Rajoy luego de que el Senado convocara a Puigdemont a debatir sobre la secesión catalana, propuesta que fue rechazada por el líder catalán.

Mientras tanto, este jueves comenzará la sesión parlamentaria que podría declarar la independencia de la región. Acompañado por una multitudinaria marcha que pretende que se cumpla el mandato del referendo del 1º de octubre, el Parlamento comenzará en la tarde la sesión, que seguirá el viernes, en la que podría declarar que Cataluña pasó a ser una república, separada del resto de España. Al mismo tiempo, el Senado nacional debatirá la aplicación del artículo 155 de la Constitución, instrumento con el que Rajoy podrá suspender la autonomía de la región.