El "palito" de Francisco a Javier Milei: cuestionó que la economía liberal no acepta la palabra "justicia social"
El sumo Potífice se reunió con representantes de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y abordó el tema de la economía liberal. Advirtió que supone un riesgo "aceptar pasivamente lo que sucede a nuestro alrededor".
El Papa Francisco, en un encuentro privado con representantes de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), sindicalistas y líderes religiosos, hizo hincapié en la incompatibilidad percibida entre la economía liberal y el concepto de "justicia social".
En sus palabras, advirtió sobre el riesgo que supone "aceptar pasivamente lo que sucede a nuestro alrededor, con cierta indiferencia o bien porque no se está en condiciones de encuadrar problemáticas a menudo complejas y de encontrar respuestas adecuadas a ellas", lo que significa, según el Obispo de Roma, "dejar crecer las desigualdades sociales y las injusticias, también en lo que se refiere a las relaciones laborales y a los derechos fundamentales de los trabajadores".
Durante su discurso, el Papa identificó varios "males sistémicos" en el ámbito laboral que podrían transformarse en verdaderas "plagas sociales". Uno de los temas destacados fue el papel de los migrantes, de quienes dijo que "a menudo se ven como un problema", pero que, "en realidad, al trabajar, contribuyen al desarrollo económico y social del país que los acoge".
También mencionó que la migración "viene a ayudar el problema de la natalidad". Según él, en los países ricos "todos tienen un perrito" o "un gato", pero no tienen hijos. "La migración viene a ayudar el problema de la natalidad, que es un problema muy grave", sostuvo.
Sin embargo, el Papa Francisco señaló que "muchos migrantes y trabajadores vulnerables aún no están plenamente integrados en la plenitud de los derechos, son ciudadanos de segunda y quedan excluidos del acceso a los servicios sanitarios, la atención, la asistencia, los planes de protección financiera y los servicios psicosociales".

