El gobierno birmano en el exilio elevó a cuatro el número de muertos por las cargas de las fuerzas de seguridad contra un grupo de manifestantes en Rangún.

"Según el informe inicial, al menos cuatro personas murieron y varias más resultaron heridas luego de que un vehículo del CAE (Consejo Administrativo del Estado), al acelerar intencionalmente, embistiera hoy a un grupo de manifestantes pacíficos y abriera fuego en (​​​...) Kyimyindaing, en Rangún", publicó en Twitter el Gobierno de Unidad Nacional.

El periódico The Irrawaddy, editado por periodistas birmanos en Tailandia, informó varias horas antes de al menos una víctima mortal.

El 1 de febrero pasado, pocas horas antes de constituirse el nuevo Parlamento de Birmania, los militares dieron un golpe de Estado, decretaron el estado de emergencia y detuvieron a numerosos líderes políticos, entre ellos el presidente Win Myint y la gobernante de facto, Aung San Suu Kyi.

Los altos mandos del ejército, que habían gobernado Birmania durante décadas, justificaron el golpe por las denuncias de fraude masivo en las elecciones generales de noviembre pasado, que dieron una clara victoria a la Liga Nacional para la Democracia (LND), el partido de Aung San Suu Kyi.

La asonada generó un amplio repudio internacional y una oleada de protestas en Birmania, con miles de personas desafiando la represión y protagonizando protestas callejeras y acciones de desobediencia civil para reivindicar la restauración del Gobierno civil y la liberación de los presos políticos.

Seis meses después del golpe, la Comisión Electoral de la Unión de Myanmar anuló el resultado de los comicios generales de 2020. Su decisión, que alega "millones de irregularidades" presuntamente cometidas en el proceso del escrutinio, posibilita la disolución de la LND.

Según el presidente del Consejo Administrativo del Estado y comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Birmania, Min Aung Hlaing, las próximas elecciones generales tendrán lugar en 2023.

La ONG Asociación de Ayuda a los Presos Políticos (AAPP) estima que al menos 1.303 personas murieron a causa de la represión militar en Birmania entre el 1 de febrero y el 4 de diciembre. De las 10.681 personas arrestadas en este período, 7.750 siguen detenidas.

Fuente: Sputnik