MONSTRUO

Historias del crimen: ¿Quién fue Rebecca Smith, la temible infanticida británica?

La vida de esta asesina serial se desarrolló siempre en el campo de la agricultura, pero tras casarse comenzó a llevar cabo diversos crímenes que la nominaron como una de las peores homicidas en la historia local.

Es casi imposible imaginar como una madre podría ser capaz de asesinar a un hijo por la razón que fuere, sin embargo, este tipo de personajes existió en todas las épocas y naciones, y una de esas criminales se llamó Rebecca Smith, quien fue la última mujer en ser ejecutada en Gran Bretaña por infanticida.

Smith (apellido que tuvo al casarse, antes era Prior) nació en mayo de 1807 en la localidad inglesa de Bratton, y de joven trabajaba en la granja que la familia tenía, pero con la muerte de su padre William en 1830, Rebecca se casó un año más tarde con otro trabajador agrícola, de nombre, Philip Smith.

 

Para 1832, el matrimonio tuvo una hija y luego llegaron diez niños más, pero la mayoría murió extrañamente a los pocos meses de vida. Años más tarde, tras la muerte de su madre, Smith heredó un dinero y trasladó a la familia a Westbury, pero su marido despilfarró la herencia, obligándola a buscar trabajo estacional como recolectora de cultivos y cultivadora de hortalizas.

Ya en mayo de 1849, nació el último hijo de la pareja (Richard) quien al principio estaba sano, pero a los pocos días enfermó y murió más tarde. El oficial del registro local registró inicialmente la causa de la muerte como desconocida, pero los rumores locales lo persuadieron a ordenar una investigación.

Autopsias que descubrieron a Rebecca Smith

Por tal motivo, el cuerpo del recién bebé fue exhumado, se le realizó la autopsia y se descubrieron rastros de arsénico en su estómago. Mientras tanto, los vecinos de Smith afirmaron que ella intentó comprar veneno tanto antes como después del nacimiento, y que culminaron con una compra del mismo. En tanto, las investigaciones sobre las muertes de otros dos de sus hijos (Sarah y Edward) y se descubrió que sus cuerpos también contenían arsénico.

Ante esta situación, la asesina fue detenida y llevada a juicio por la muerte de Richard en agosto de 1849, en el tribunal penal de Devizes, por allí pasaron testigos, los cuales testificaron sobre sus intentos de comprar veneno y las declaraciones falsas que había hecho sobre la salud de su hijo. Tras un breve tiempo, el jurado la declaró culpable, pero también emitió una recomendación de clemencia, sin embargo, el juez ignoró esto y la condenó a muerte.

 

 El libro que se escribió sobre Rebecca Smith.
 El libro que se escribió sobre Rebecca Smith.

Días después, Smith hizo una confesión al capellán de la prisión en la que admitió haber usado veneno para ratas para matar a siete de sus otros hijos, y de sus once hijos, solo el primogénito sobrevivió hasta la edad adulta: dos murieron por causas naturales y los otros ocho fueron asesinados.

Smith fue ahorcada públicamente el 23 de agosto de 1849, a pesar de que se habían enviado dos peticiones de clemencia al Ministro del Interior. En tanto, la prensa y el público en general estaban a favor de su ejecución, a pesar de que el infanticidio generalmente se consideraba menos repugnante que el asesinato estándar y, por lo tanto, menos merecedor de la pena capital.

Los factores que eran atípicos incluían la naturaleza premeditada del acto y su aparente brutalidad: el envenenamiento se consideraba mucho más cruel que los métodos más comunes de ahogamiento o asfixia.

POR G.A.

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