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El plazo dado el jueves por el juez Sérgio Moro para que el ex presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, se entregue voluntariamente en la sede de la Policía Federal de Curitiba venció a las 17 (hora local y de Argentina), mientras el líder del PT seguía dentro del Sindicato de Metalúrgicos de Sao Bernardo do Campo, en el gran San Pablo, junto a miles de simpatizantes. 

El Superior Tribunal de Justicia (STJ), máxima instancia penal de Brasil, negó el nuevo hábeas corpus presentado a favor del ex presidente Luiz Inácio Lula Da Silva para evitar su arresto, aumentando la tensión a horas de que venza el plazo para que se presente a cumplir su condena a 12 años y un mes de prisión.

El recurso presentado este viernes mismo por los abogados de Lula está aún pendiente de análisis y es el que mayor peso tiene pues cuenta con la debida autorización del acusado. Pero la apelación negada era similar a una interpuesta hace poco más de un mes ante el mismo TSJ, que la rechazó entonces por unanimidad, informaron fuentes judiciales citadas por medios locales y la agencia de noticias EFE.

El juez federal Sérgio Moro había dado plazo hasta las 17 al líder opositor para que se presente en la Superintendencia de la Policía Federal de Curitiba, en el sur de Brasil, para empezar a cumplir su condena por una causa por corrupción, pero Lula ya anunció a través de sus voceros que se quedará en Sao Bernardo, donde pasó la noche, a unos 400 kilómetros al norte. 

El nuevo revés judicial abre más incógnitas sobre las próximas horas, mientras algunas versiones mencionan la posibilidad de que el ex mandatario hable ante los miles de personas que se acercaron al sindicato de los metalúrgicos donde se encuentra desde ayer. De hecho, el dirigente del Partido de los Trabajadores (PT) Luiz Marinho comentó al diario paulista Folha que Lula hablará a las 16, una hora antes del plazo fijado por Moro.