La nena quedó desfigurada tras sufrir quemaduras de tercer grado a manos de Peggy LaBossiere, de 51 años, y su hermana Rachel Hilaire, de 40.

LaBossiere y Hilarie ataron a la nena en forma de cruz, la untaron con aceites y la bañaron en agua hirviendo en un ritual de Vudú de origen haitiano que realizaron en su casa de East Bridgewater, a unos 50 kilómetros de Boston.

La nena le explicó a la policía que la mujer la ató al menos dos veces, que le daba "besos como de serpiente" en el cuello, y que le cortó los brazos y la base del cuello con una aguja.

Además, las mujeres amenazaron a su hermano, de ocho años, con cortarle la cabeza con un machete.

El rito fue hecho a pedido de la madre de la nena, que es la peluquera de LaBossiere, porque creyó que un demonio había poseído a su hija.

La madre, que es de origen haitiano como LaBossiere y Hilarie, estaba en la casa de las hermanas junto con sus hijos.

Un vecino llamó a la policía bajo la sospecha de que los chicos se encontraban en peligro y los oficiales encontraron a la chica con la cara quemada. Los menores se encuentran en manos del Departamento de Familia de Massachusetts.

La madre explicó que "se había estado portando mal porque estaba poseída por espíritus malignos" por lo que habían usado oraciones y "ciertas aguas y aceites" para purificarla.