El obispo neozelandés Charles Drennan presentó su dimisión después de que una joven lo acusara por un "inaceptable comportamiento de naturaleza sexual", informó la Iglesia Católica de ese país en un comunicado.

El papa Francisco aceptó la renuncia del religioso, de 59 años y asignado a la parroquia de Palmerston North, en la Isla Norte, presentada una vez fue abierta una investigación independientes sobre el hecho.

El cardenal neozelandés John Dew definió en las últimas horas como "completamente inaceptable" la conducta del obispo y reafirmó su "completo apoyo" a la víctima, quien pidió no revelar su identidad y mantener los detalles del caso en privado.

Drennan forma parte de un grupo de curas católicos que podrían haber participado en abusos a menores de edad bajo custodia del Estado.

Una Comisión Real, formada en 2018 a instancias del Gobierno de Nueva Zelanda, continúa investigando los abusos a menores, tanto sexuales como emocionales, cometidos en el seno de las instituciones estatales entre 1950 y 1999.

Más de cien mil menores de edad y adultos neozelandeses estuvieron bajo el cuidado de instituciones públicas entre esas décadas, muchos de los cuales padecieron abusos sexuales, físicos y psicológicos, según la Comisión de Derechos Humanos de Nueva Zelanda.

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