Un grupo de prostitutas pidió este jueves trabajar con seguridad en el parisino Bosque de Boulogne, tras el brutal crimen de Vanesa Campos, trabajadora del sexo, tras intentar impedir que ladrones la robaran a uno de sus clientes.  

Según Romina, una transexual compañera de Campos, dijo que esa fue "una noche horrible" y que la víctima fue hallada agonizando cerca de su refugio improvisado: unas sábanas tendidas entre arbustos donde recibía a sus clientes.

Piden el esclarecimiento del crimen de Vanesa Campos.


Unos días más tarde, cinco de sus presuntos agresores, fueron inculpados por asesinato. 

Francia adoptó en 2016 una ley que penaliza la prostitución con multas a los clientes (1.500 euros, 3.750 en caso de reincidencia) que ha obligado a las prostitutas a trabajar en lugares más aislados, en los que están más expuestas a agresiones.

Por lo comentado por Romina, la situación comenzó a cambiar en 2013 ya que "al principio solo había un hombre" que rompía los vidrios de los carros mientras que estaban trabajando, para robarles sus pertenencias.

A medida que la calidad de vida en la capital francesa empeoró, a lo largo de los años, los arrebatos eran diarios y esos grupos pequeños de ladrones, se transformaron en grandes grupos mafiosos que atemorizan a todos aquellos que transitan esa zona. 
 

Fuente: AFP