En las últimas horas se conoció una noticia que viene a revolucionar el mercado de las vacunas, ya que los desarrolladores de las Sputnik V anunciaron que ahora podrá aplicarse vía unas gotas en la nariz. Sin embargo, esta tecnología todavía no recibió el visto bueno de la Organización Mundial de la Salud (OMS) ni de las Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de los Estados Unidos.

“El Ministerio de Salud de Rusia registra la versión nasal de Sputnik V, la primera vacuna nasal del mundo contra el COVID-19″, informaron en Twitter desde el Instituto Gamaleya. “La vacuna nasal Sputnik será suministrada al mercado en el primer trimestre de 2022″, añadieron.

Los estudios científicos que evaluaron la efectividad de una inoculación nasal no son nuevos, ya que data del 2020. Según pudieron hallar, durante la primera etapa de infección, la replicación del SARS-CoV-2 se dirige a las células ciliadas nasales. Por lo tanto, algunos sostienen que una vacuna nasal podría ser una excelente forma de frenar la pandemia del Covid-19.

La versión nasal de la vacuna Sputnik V fue anunciada por el desarrollador, aunque todavía no fue aprobada.

En particular, el Instituto Gamaleya comenzó a desarrollarla a medidados del 2021 y, según anunciaron en ese momento, “será especialmente efectiva contra la altamente contagiosa variante Ómicron, ya que no solo protegerá contra la infección, sino que prevendrá la transmisión”.

Con respecto a su impacto en la primera etapa de infección, el científico coreano KOH Gou Young, comandó una investigación que concluyó que, ni bien uno se “agarra” Covid, sus células se alojan primero en la nariz. En criollo, una ingresa al organismo, el virus hace “base” allí.

Sputnik V

Recordemos que la vacuna rusa todavía no cuenta con el visto bueno de la OMS, aunque en el 2020, la revista Lancet publicó un estudio que concluyó que su versión inyectable no tenía efectos nocivos y contaba con un 91% de eficacia contra la cepa original del virus. Con este panorama y, desde la invasión de Rusia a Ucrania, el mencionado organismo pospuso su evaluación.

 

 

Una vacuna nasal argentina

Allá por marzo del 2021, científicos argentinos presentaron un proyecto de vacuna nasal a base de proteínas (RBD) para generar anticuerpos. Gracias a la colaboración entre el Instituto de Estudios Inmunológicos y Fisiopatológicos (IIFP, CONICET-UNLP) y el Instituto de Investigaciones Fisicoquímicas Teóricas y Aplicadas (INIFTA, CONICET-UNLP), se creó la ARGENVAC221. Este sería el futuro nombre con el que se bautizaría el inoculante nasal “made in” Argentina. En particular, un grupo de profesionales de La Plata fueron los encargados de impulsar el proyecto.

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