La naturaleza tiene diversas particularidades para mostrar su grandeza ante la presencia del hombre, y una de ellas tienen que ver con hechos climáticos que causan conmoción y admiración a la vez, como lo ocurrido en el poblado de Barrow, ubicado en el estado de Alaska, en donde el Sol salió tras 167 días de plena noche y ahora se quedará en la comunidad por tres meses.

Lo cierto, es que después de haber soportado más de cinco meses en oscuridad, los casi 4.500 habitantes del lugar más al norte de América se preparan para convivir con el sol durante 83 días, afirmó el meteorólogo Ed Piotrowski.

El Sol quedará ahí arriba hasta julio o incluso los primeros días de agosto. Igualmente, hay una concesión: la gran estrella solo se esconderá unos poquitos minutos al día durante la madrugada.

¿Cuáles son las causas de este fenómeno?

La explicación se debe a que es una cuestión de inclinación de la Tierra, ya que en Barrow, durante el invierno, el planeta se inclina 23,5 grados y no admite prácticamente luz solar en el hemisferio norte. El fenómeno sucede al revés en verano y por eso, en noviembre, diciembre y enero no hay luz y durante mayo, junio y julio, hay sol casi el día entero.

Según testimonios de quienes se atrevieron a vivir en el sitio, se puede llegar a la conclusión de que el grueso de los habitantes adora los meses de luz solar. Mientras los días se van acortando, se experimenta una sensación de "apuro social" por cubrir una rutina de prácticas que solo se pueden hacer a la luz del día.

"En más de 10 años en Alaska ni una sola vez escuché a un nativo decir que no le gustan los días largos. No es raro escuchar una cortadora de césped funcionando o chicos jugando afuera a las 11 PM", dijo el climatólogo Brian Brettschneider en una nota que le dio hace un tiempo a weather.com.

El problema al que se enfrentan los habitantes de Barrow durante los días de luz solar es al intentar oscurecer las habitaciones durante la madrugada. Según Mary Butwin, una ex estudiante de la Universidad de Alaska-Fairbanks, la clave es usar cortinas opacas.

Así se ve Utqiaġvik en la noche (Twitter).

“Tuve problemas con las temporadas de transición, ya que ganarías o perderías de 6 a 8 minutos de luz al día dependiendo de si fuera primavera u otoño. Esto equivale a aproximadamente una hora a la semana, y simplemente tengo problemas para adaptarme”, comentó la joven al mismo medio que Brett.

Esta situación hace recordar mucho lo ocurrido en la saga "Game of Thrones", en la cual no podemos obviar datos generales sobre Barrow que convierte a este lugar en tierras que podrían haber sido visitadas por Jon Snow y compañía.

Por poner algunos ejemplos, los primeros habitantes de Barrow llegaron solo quinientos años después de Cristo; el territorio cuenta con un mar de agua congelada durante el invierno y es muy complicado llegar.

El abastecimiento pesado arriba con muy poca frecuencia al año a través de un barco y lo liviano es transportado en esporádicos vuelos provenientes de Anchorage o Fairbanks, los únicos aeropuertos desde los que se puede viajar a Barrow.