La diócesis de Haarlem exigió este lunes a Pierre Valkering, un sacerdote gay de Ámsterdam, en Holanda, que abandone temporalmente el sacerdocio después de anunciar abiertamente su homosexualidad en la misa de el domingo pasado, en la que también celebraba su 25º aniversario en la iglesia de la Paz.

Valkering, de 57 años, concluyó la misa  con un discurso sobre lo que llamó "el gran elefante rosa" de la Iglesia Católica y lo hizo vestido con una túnica rosa, algo que no llamó la atención en un principio porque es el color correspondiente al cuarto domingo de Cuaresma.

La portada de la biografía de Pierre Valkering.

"Muchos clérigos son homosexuales y no quieren que nadie lo sepa. Por eso se revuelven contra ello", aseguró Valkering en su autobiografía titulada Ontkleed niet naakt staan ("Al descubierto no estás desnudo"). 

Ya lejos de la Iglesia de la Libertad, su parroquia en Ámsterdam, Valkering reconoció que rompió el celibato y que cayó en la "adicción al porno, las saunas y los locales nocturnos" en la doble vida que lleva desde que fue ordenado sacerdote, a los 33 años. 

Además, reconoció que "el sacerdocio era también una vía de escape para no tener que vivir la homosexualidad" y rescató "el aspecto teatral de la liturgia, que es muy atractivo". 

Pierre Valkering regalándole un libro al Papa Francisco (Archivo)

Según la televisión holandesa NOS, la homosexualidad de Valkering se conocía ya en un pequeño círculo, especialmente después de que en 2016 intentara, sin éxito, organizar un "Barco de la Religión Mundial" en el desfile de cruceros del día del Orgullo Gay de Ámsterdam.