Mientras la Justicia brasileña avanza en su contra, Luiz Inácio Lula da Silva no se rinde y recorre miles de kilómetros, en el inicio de su campaña para volver a la presidencia. Durante su gira, debió soportar las pedradas y los huevazos de los sectores más conservadores de una sociedad que destila "odio", como definió en una nota exclusiva con Crónica TV.

 

 

Santiago Cúneo, conductor del programa "1+1=3", dialogó con el candidato del Partido de los Trabajadores, en un alto en su caravana por el sur del país. El primer tema que tocaron fue la decisión judicial que le permitirá participar de las elecciones de octubre o que lo llevará a la cárcel. "Ya probé mi inocencia, estoy esperando que la confirmen", dijo Lula, y aseguró que no cometió ningún delito. "Tengo todas las chances de ser candidato, creo que tengo condiciones para recuperar la economía, la credibilidad de Brasil, la calidad de vida de los trabajadores, recuperar la autoestima", siguió.

En ese marco, aseguró que su país, como otros de la región, "está tomado por un proceso de odio que nunca se ha visto. El odio es destilado todos los días, el odio es fomentado, transmitido desde los medios de comunicación", siguió y, ante esta situación, aseguró que es capaz de "pacificar al país".

"Soy agradecido a Dios"

Pese a la campaña judicial y mediática en su contra, Lula agradeció a Dios "por el cariño del pueblo. Me ataca una minoría", dijo, antes de lamentar que el gobierno de Michel Temer acabara con "todos los derechos de los trabajadores". Por eso, afirmó que, de volver a la presidencia, impulsará "una política en la que el Estado sea inductor de la economía, que no sea neutro y que esté con los pobres".

De inmediato, Lula analizó el contexto regional y aseguró que los poderosos "quieren un Estado débil", para lo que "valorizan al máximo el papel de la empresa privada y que el Estado no sabe nada. No acepto ese discurso", expresó, contundente, porque "el Estado bueno es el que distribuye el ingreso, el que garantiza trabajo, deporte, vivienda, salud, educación. Brasil no se tiene que subordinar, tiene que ser soberano", advirtió.

Por último, reclamó que se le diga la verdad al pueblo brasileño: "Quieren impedirme ser candidato con una condena basada en mentiras".

Cachetazo judicial

La cámara de apelaciones de Porto Alegre rechazó ayer, tras un análisis de sólo 14 minutos, los recursos de queja presentados por la defensa de Lula contra la condena a 12 años y un mes de prisión efectiva, por lo que su suerte depende del hábeas corpus elevado a la Corte Suprema.

El Tribunal Regional Federal de Porto Alegre negó por unanimidad los recursos que referían a supuestos errores en la sentencia. Por lo tanto, su permanencia en libertad será definida por la Corte, el 4 de abril.

Lula fue condenado por recibir un departamento de la constructora OAS, como parte de los desvíos investigados por la operación Lava Jato. Pese a que lidera las encuestas, el fallo lo coloca en la denominada Ley de Ficha Limpia, que impide que quienes estén condenados en dos instancias puedan ser candidatos. Sin embargo, la última palabra la tendrá la justicia electoral.