Alerta por las versiones truchas de los peluches Labubus
Los especialistas consideran que son un riesgo para la salud. Algunos coleccionistas en TikTok dicen que la fiebre de Labubu ya se está desvaneciendo.
La demanda mundial de Labubus, los muñecos de felpa con forma de elfo creados en China que después que los adoptaran famosos como Rihanna, Kim Kardashian y David Beckham no tardaron en replicarse a lo largo del globo, llegó de la mano con una avalancha de falsificaciones que puso en alerta a las autoridades de distintas naciones.
Las imitaciones más populares se conocen como “Lafufus” y también tienen fans que forman una subcultura de la moda más amplia. Pero estas versiones truchas no sólo generaron quejas de consumidores que se sintieron estafados, sino que provocaron la reacción de distintos funcionarios que hicieran foco en los riesgos para la seguridad asociados a sustancias químicas potencialmente peligrosas relacionadas con los "Lafufus".
En el Reino Unido, el Chartered Trading Standards Institute, una organización sin fines de lucro que colabora con el gobierno en cuestiones de protección del consumidor, emitió una "advertencia urgente" sobre el aumento de las ventas de Labubus truchos. En el texto indicaba que las falsificaciones estaban "mal hechas en instalaciones de fabricación inseguras" y podían contener sustancias químicas peligrosas que "pueden causar daños de por vida en los órganos de los niños".
En julio, los medios de comunicación de Chipre informaron de que los funcionarios de aduanas de ese país habían realizado redadas contra falsificaciones de Labubus en toda la isla, retirando más de 1.300 muñecos y productos falsos de las tiendas. También advirtieron de los riesgos para la seguridad.
La semana pasada, en tanto, la Comisión de Seguridad de los Productos de Consumo de Estados Unidos precisó que había ordenado la incautación de miles de unidades de peluches truchos en los puertos y advirtió que los Lafufus infringían la prohibición de piezas pequeñas para niños menores de tres años, ya que "se rompen con facilidad" y suponen "un grave riesgo de asfixia y muerte".
Las autoridades aduaneras chinas dijeron que trabajan para frenar la oleada de falsificaciones. En junio, confiscaron más de 200.000 productos Labubu ilegales. El mes pasado, informaron de incautaciones casi diarias.
La fiebre por los personajes monstruosos que fueron creados en 2015 por Kasing Lung, un artista nacido en Hong Kong y criado en los Países Bajos, llevó a Pop Mart, la empresa que fabrica los peluches, a vigilar agresivamente su propiedad intelectual.
La filial de la firma en Singapur demandó el mes pasado a 7-Eleven y a algunas de sus tiendas ante un tribunal federal de California al acusar a la cadena, que ayuda a los concesionarios a abastecer sus locales, de violar la ley de propiedad intelectual.
Case Collard, abogado especializado en patentes, expresó al respecto en una entrevista telefónica replicada por el portal del New York Times: "Cuando alguien te está falsificando, significa que tienes un producto muy exitoso. Aun así, el éxito viral es impredecible, y puede ser difícil adelantarse a una ola de falsificaciones". "Para los consumidores que buscan lo auténtico, significa que tienen que dar uno o dos pasos más para asegurarse de la autenticidad. Parece que Pop Mart intenta captar la tendencia Lafufu para defender su marca original", sumó.
Según Sixth Tone, una publicación estatal china, la empresa solicitó en julio una marca registrada para el nombre "Lafufu" en el gigante asiático. Pero algunos coleccionistas en TikTok dicen que la fiebre de Labubu ya se está desvaneciendo, lo que significaría que la demanda podría esfumarse antes de que la empresa consiga controlar la marea de falsificaciones.

