La increíble historia del ganador del Gordo de Navidad que estuvo oculto y resultó ser una persona "poderosa"
El Gordo de Navidad en España tuvo su primer sorteo en la ciudad de Cádiz, en 1812. La curiosa historia del ganador de la edición de 1958 que se quedó con el premio completo.
En el transcurso de las décadas ocurrieron cientos de historias de ganadores de Loterías y del Premio Gordo de Navidad, y una de ella es la de un hombre que se llevó una fortuna y se mantuvo en el anonimato hasta que se descubrió que era una persona “poderosa”.
La historia de la Lotería navideña en España está repleta de anécdotas desde su primer sorteo en 1812 y, en esta oportunidad, toca contar quién fue el curioso ganador de la edición de 1958.
"Todas las noticias de Crónica, en vivo"El sorteo de 1958 se destacó porque un solo ganador se llevó, prácticamente, todo el premio del famoso Gordo de Navidad. Ese año, el número premiado fue el 33.704, que se adjudicó la suma histórica de 210 millones de pesetas (moneda española de aquel momento).
Lo más sorprendente de este sorteo fue que una sola persona adquirió seis de las siete series disponibles del número. Durante un tiempo, la identidad del ganador fue un misterio, pero pronto se dedujo que debía ser una figura con una fortuna considerable al permitirse comprar tantos billetes para un solo sorteo.
Finalmente, se descubrió que el afortunado no era otro que Pedro Barrié de la Maza (1888-1971), el I Conde de Fenosa (título concedido en 1955), un importante empresario gallego conocido por su influencia en diversos sectores económicos de Galicia y por su estrecha amistad con Francisco Franco, lo que hizo crecer los rumores de que el sorteo habría estado manipulado para beneficiarlo.
Gordo de Navidad: sospechas e intrigaBarrié presidió el Banco Pastor, una de las principales entidades financieras de la región y en cuya sucursal de La Coruña se depositó el premio. Asimismo, fundó la compañía eléctrica Fenosa (Fuerzas Eléctricas del Noroeste, S.A.), que tuvo un papel crucial en el desarrollo de la infraestructura energética de Galicia, y también fue presidente del astillero Astano, convirtiéndose en una figura clave en la industria naval española.
A su muerte se creó la Fundación Barrié y aunque el Conde de Fenosa nunca confirmó públicamente haber sido el agraciado ganador, su viuda, Carmela Arias, mencionó que el premio se había destinado al “beneficio de Galicia”, lo que muchos interpretaron como una alusión a su posible inversión en obras de infraestructura. Según relatos de la época, Barrié podría haber utilizado el dinero para financiar el Embalse de Belesar, una presa que se inauguró en 1963 y fue la más grande de Europa en su momento.
Además, el hecho de que la séptima serie del premio fuera destinada al Colegio de Huérfanos de la Guardia Civil fue interpretado como una estrategia para acallar cualquier sospecha, algo que en la opinión pública generó debates intensos. Sea como fuere, la leyenda sigue vive y, probablemente, nunca se conozca si la historia fue real o producto del imaginario de la época.

