Por Hugo Ferrer
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Jueves 22 de marzo de 2018. La placa de Crónica dio la primicia: murió René Houseman. Sábado 24 de marzo de 2018. La Plaza de Mayo vibró por la marcha contra el Golpe de Estado. ¿Qué tienen que ver "El Loco" con una de las fechas más trágicas de la Argentina?...

Hace 42 años, en la madrugada del 24 de marzo del 76, me enteré del Golpe por Radio Colonia. Estaba en Herrera Vegas, un pueblito de menos de 100 habitantes, que pertenece al departamento de Henderson, donde mi familia se había trasladado la tarde anterior. Mi papá Hugo (un número 8 brillante, de gran pegada y cabezazo) jugaba un partido de papi fútbol contra el equipo de Hugo Caniggia (el papá de Claudio). Por esas cosas del destino, me quedé sólo en "el rancho". La única luz, una lámpara a querosene, de llama amarillenta, que a veces parpadeaba. Con esa luz, me agarró la madrugada escuchando radio (a pilas) y cumpliendo un sueño: estaba consciendo o bordando -mejor dicho, intentando-, un número 7 de color blanco, recortado de una vieja camisa. Lo iba a pegar sobre una camiseta roja, la suplente de Huracán. Era como la de René, la de Houseman.

Yo tenía 11 años

Cuando jugaba en el potrero, yo era René. "La lleva Houseman...", relataba en pleno picadito. Porque en esa época de El Gráfico a pleno (usaba a las revistas, a veces, de canilleras) y de la tevé en blanco y negro conectada a una batería de auto (el famoso "acumulador"), los pibes imitábamos las fotos que veíamos en El Gráfico: nos poníamos el brazalete de capitán ajustado, como lo usaba Mario Nicasio Zanabria; usábamos las medias bajas como Juan Ramón Rocha, de Newells, o poníamos la lengua hacia un costado y posábamos hincados como Abel Aníbal Alves, el de Boca. Y de René, le copiábamos hasta las piernas torcidas para gambetear. "¡De locos!", como diría el Bambino Veira.

Hace unos días, Diego, el hijo de René, lo recordó así: "A nosotros no sólo nos dejó un jugador gigante, se nos fue un papá único e irrepetible. Fuiste nuestro ídolo". Y esa frase me hace acordar una nota de El Gráfico antes del Mundial 78, cuando lo entrevistaron a René y el comienzo del texto era una pregunta "al Diego", casi bebé. ¿Cómo se llama tu papa? Y él respondió "Ousssemannnn".

René fue todo lo que queríamos ser los que soñábamos con jugar en Primera. Los relatos de José María Muñoz en Radio Rivadavia nos impusieron esa magia. En aquella época donde Maradona surgía y no había Messis, "El Loco" era lo máximo.

Tres días después del Golpe, el sábado 27, estrené la camiseta. El "7" no era perfecto, pero se veía, grande.

Orgulloso, me la puse y salí a jugar. Ganamos 4 a 2. Hice un gol. ¡Lo hizo Houseman!