Las señales al mercado deberían contemplar a los trabajadores
Opinión por Luis Autalán.
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@luisautalan
El economista Aldo Ferrer nos ilustró alguna vez sobre el camino de riesgo que significa, para el gobierno del signo que fuere, la aplicación de señales con destino a los mercados. En primer lugar, el especialista consideraba esencial tener en claro el destinatario. Ya que si se trataba del sector financiero, el mensaje debía tener algunos elementos indispensables y globales, en tanto que reservaba un párrafo especial para los ciudadanos ubicados en los sectores de alto riesgo de la población.
Con eco de los sufridos 90 alguna vez, se ocupó de remarcar a los clubes de trueque, que se constituyeron en aquellos años como herramienta de supervivencia para aquellos que intercambiaban mercancías, productos elaborados desde la economía familiar o servicios.
Ferrer incluso se permitía una pizca de humor al considerar que "si de señales se trata, ellas también pueden ser de humo", con lo efímero de esa condición y su interpretación abierta a todo riesgo. A la hora de enfrentar la pérdida de puestos de trabajo, no sólo en pequeñas y medianas empresas, el presidente Mauricio Macri y varios funcionarios apuntan a la conflictividad laboral, la presión sindical, al tiempo que revelan más énfasis para una reforma laboral.
Cambio y crisis que, de hecho, se produce en el mercado laboral argentino. El análisis también deja lugar para una pensante y también irritante reflexión, cuando el jefe de Estado considera que no se puede pedir más por el trabajo de lo que éste vale, sin aclarar cuál es la medida utilizada para cotizar la mano de obra, se cuál fuere la actividad del trabajador.
En medio del tifón de tormentas económicas, desde la misma metáfora a la que la Casa Rosada apela para colocar a un costado los problemas que nacieron de su mismo esquema y yerros, han infligido al país en terreno económico. Y entonces las reflexiones de Aldo Ferrer recobran valor y vigencia, ya que nada peor para una crisis que señales confusas o de humo.

