Miedo a perder el empleo, variable económica puntual

Opinión por Luis Autalán. 

lautalan@baenegocios.com 
@luisautalan 

En un mundo dominado por cifras, estadísticas y algoritmos, el valor de la palabra suele ofrecer todavía una cotización y no poco oxígeno que ni siquiera Wall Street se anima a mensurar. "Definen los contenidos", realzan inclusive en la comunicación pública y global los expertos más afines a cualquier versión de liberalismo.

Toda una señal en cuanto a que la construcción tiene en la palabra una herramienta decisiva, no apta en exclusividad para quienes puedan/podamos estar sospechados de hippies. Empero, no sólo ocupan al mundo la corrección y los fenómenos inducidos o dominables por el hombre: lo cotidiano otorga sorpresas, muchas de ellas ingratas.

Del sondeo de opinión que hace al oficio periodístico durante años se recaban pareceres en cuanto a determinadas anomalías; una de ellas, alarmante y nacional, es que el miedo a perder el trabajo pasó del terreno emocional a convertirse en una variable económica.

Léase: incide en cuanta discusión paritaria o de convenios exista, gravita en cuanto al número de personas mayores de 45 años que, habiendo perdido el empleo, no pueden reinsertarse, abre flancos para que se autocensuren expectativas personales por el temor a quedar fuera de cualquier chance laboral.

Más que un efecto colateral, si no directo, es que dicho miedo en concepto y existencia es palpable para quienes, en no pocos casos, comprueban que la inmigración, en su derecho, sus urgencias y demás, ofrece menos riesgo de "costo laboral" a diferentes empleadores.

En número no tomado al azar, más de 170.000 empleos se perdieron en el país en el último año; sectores industriales arrasados potencian la cifra, aun en la prevención de considerar que la robótica y la evolución de la tecnología juegan un rol incidente. Las medidas anticrisis del gobierno no podrán abarcar este fenómeno en su totalidad; empero, desde los datos duros de la economía cerrada, con protección del Estado y demás, Estados Unidos goza por estos días de "pleno empleo y más".

Datos que hacen a la opinión, el miedo de unos es el desarrollo de otros y el rol de los gobiernos está fuera de discusión.

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