Correa al sur
Por Horacio Embón.
Argentina vive la frontera mas caliente del sur. Lealtades y traiciones giran en las conversaciones de todos los pasillos del protocolo.
Rafael Correa, quien vino al país para abrazar a los Fernández, se acomoda y repasa los significados de las luchas populares, "nunca abandonar a nuestra gente", repite como un rosario ecuatoriano, y agrega que "las democracias son todo un desafío".
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Mientras Evo Morales aterrizo en Ezeiza a buscar el abrazo de sus dos hijos y el refugio que en Bolivia le niega, el ex presidente de Ecuador denuncia que el lawfare o judicialización de la política "se han convertido en un juego perverso de persecución y mentira". "Mirá lo que le ocurre a Lula de Silva y a la propia Cristina Kirchner", afirma sin titubeos.
Las venas de latinoamerica se abren y se cierran según los vientos de los imperios. Correa refugió en su embajada en Londres a Julian Assange que logro desbloquear los códigos secretos. Hoy la justicia de Lenin Moreno que logro ser aliado y luego su mas profundo enemigo, lo busca por causas pendientes.
Los recursos estratégicos de la América profunda, marcan la agenda de lo que viene, Correa lo sabe, pero reafirma que "no bajara los brazos de la Democracia" para "trabajar por una sociedad más justa y libre".

