De patriotas a atornillados en cargos de empresas públicas

Opinión por Javier Carrodani. 

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@javiercarrodani 

La polémica instalada en los últimos días en torno de la negativa de funcionarios de empresas públicas nombrados en cargos jerárquicos por el gobierno de Cambiemos a renunciar a esos puestos y, por el contrario, exigir la doble indemnización para aceptar su desplazamiento trajo a la memoria de quien escribe estas líneas algunos conceptos vertidos allá por 2016 por el filósofo Alejandro Rozitchner, quien también fue contratado por el Estado como asesor en la órbita de la jefatura de Gabinete.

Rozitchner, conocido ultramacrista, aseguró entonces que poco tiempo antes había concluido un ciclo político de 12 años y medio -el kirchnerismo- que para él había quedado emparentado con conceptos como populismo, corrupción, enriquecimiento ilícito, autoritarismo, desprecio por las instituciones y hasta sospechas de estar implicado en la muerte del fiscal Alberto Nisman.

En contraposición, con el cambio de signo político, el país tenía una suerte de "bendición" de contar con un presidente como Mauricio Macri, a la cabeza de un equipo de decenas de brillantes profesionales que -teniendo destacadas posiciones en la actividad privada, con excelentes ingresos salariales- habían tomado una actitud "patriótica" de dejar esas cómodas situaciones personales para aportarle todo su conocimiento y energía a su país, con el noble propósito de encaminarlo en la senda del crecimiento, desarrollo y prosperidad que los políticos desde hacía varias décadas, venían frustrando.

Esa noción de supuesto patriotismo claramente choca con lo descripto días atrás por el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, en el sentido de que gerentes de Aerolíneas Argentinas, Anses, Ferrocarriles Argentinos, PAMI, AYSA y otras empresas públicas "no renuncian a los cargos a los que llegaron por una decisión política" del gobierno anterior.

Este martes se conoció un caso que ya colma lo insólito: Raúl Martínez, quien presidía la empresa tecnológica Arsat, exige una doble indemnización para dejarle el lugar a Pablo Tognetti, designado por el gobierno actual. Seguramente estos compatriotas no escucharon a Rozitchner.

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