Un comerciante fue detenido y quedó procesado con prisión preventiva como uno de los autores del homicidio calificado del italiano Vitorio Piva (46), cuyo cadáver fue hallado calcinado el 18 de octubre en la localidad bonaerense de Zárate, en lo que, según la investigación de la Justicia federal, fue un crimen relacionado con el narcotráfico.

El procesamiento recayó sobre Héctor Andrés Corro (53), quien fue apresado en una estación de servicio de la localidad bonaerense de Los Cardales, en un procedimiento de la División Operaciones Federales de la Superintendencia de Drogas Peligrosas de la Policía Federal (PFA).

La investigación estuvo dirigida por el juez federal de Cámpana, Adrián González Charvay, quien en los últimos días dictó el procesamiento con prisión preventiva para Corro como coautor de un "homicidio agravado por haber sido cometido con alevosía, con el concurso premeditado de dos o más personas, y por el uso de armas de fuego".

Además, el juez González Charvay le trabó al comerciante un embargo por ocho millones de pesos. Fuentes judiciales revelaron que según la investigación del juez y la PFA, Corro fue la persona apuntada desde el inicio de la investigación por la esposa de Piva, Mary July Melgar Landivar, una brasileña que vive en Bolivia.

La mujer le aportó a la Justicia los mensajes y audios de Whatsapp que intercambió con un hombre al que tenía agendado como "André" y que era la persona con la que su esposo tenía planeado reunirse en Zárate para cobrar una deuda de negocios los días previos a su desaparición.

En esos mensajes, la mujer lloraba desesperada preguntándole a esos hombres dónde estaba su marido y si le habían hecho algo, mientras que los sospechosos reconocieron haber tenido una reunión con él, aunque decían que luego se retiró para verse con otra persona. La causa llegó al juzgado federal de Campana a partir de un llamado anónimo a la PFA que refería que Piva tenía relación con una organización narcocriminal y que lo habían matado "por un vuelto de 30 kilos" de cocaína.