Los llamados "influencers" y "youtubers" aprovechan el vacío legal que, hasta el momento existe en nuestro país, para propalar todo tipo de mensajes, que tienen como destinatarios, en mayor medida, a chicos y adolescentes.

La organización liderada por el uruguayo Yao Cabrera y sus canales "Viral" y "Wifi" que, junto a una importante organización compuesta por editores, abogados e inescrupulosos promotores de las  historias, ya acumulan varias denuncias por "corrupción de Menores", "Parafilia", "Abuso Sexual" y "coacción". Esas causas se tramitan por multiplicidad y conexidad en el Juzgado de Instrucción en lo Correccional y Criminal Nº 23 a cargo de Eduardo Ponce.

Estos jóvenes, con total impunidad y a sabiendas del margen legal que tienen, redoblaron la apuesta y subieron nuevas y temerarias historias para sus más de 5 millones de seguidores compuestos por pibes de entre 8 y 15 años de edad.

En esta oportunidad, Cabrera colgó una escandalosa historia, junto a los miembros de su canal Karen Barloa, Juan Pablo Barbot, Matías Cabrera y Ulises Magic (ex integrante de El Universo de Lourdes) , donde inventan que un pequeño de su entorno (Valentín) tiene cáncer y que, para recaudar el dinero para el costoso tratamiento, los seguidores deben aportar dinero comprando una tarjeta de beneficios.

A favor del bullying

Cabrera es conocido por sus bromas de pésimo gusto, destinadas a un grupo de niños que están en una edad de formaciónd e la personalidad y el carácter. En otras dos historias vista por millones de pibes, se puede apreciar, en una de ellas, al youtuber incitando a sus seguidores menores de edad a hacer bullying a siempre que "él se los pida" y, en la otra, solicitando que compren una aplicación para obtener una “picana eléctrica” mostrando su funcionamiento al atemorizar a una nena que grita de desesperación y pánico.

Según pudo saberse, estas historias alertaron y movilizaron a muchos padres, lo que llevó a a que se solicitara la intervención del INADI, del Defensor del Pueblo y de las Secretarías Ministeriales a cargo de la Minoridad tanto de la Ciudad de Buenos Aires como a nivel nacional.

Por último y ante sendas acciones de hostigamiento cibernético en redes promocionada por dicha organización contra sus denunciantes trascendió que la División de Delitos Tecnológicos de la Policía Federal con apoyo de Interpol (ya que actualmente Yao Cabrera opera desde Madrid) realiza desde hace varios meses un minucioso seguimiento de dichas acciones.

Hasta el momento, se detectaron y denunciaron más de 3 mil direcciones IP desde donde se inician las cadenas y filtraciones de datos telefónicos y cuentas para los ciberataques.

Esta serie de denuncias contra la organización se inició con la demanda penal presentada por el manager de medios Jorge Zonzini (quien logró la condena del hacker de los famosos Emanuel Camus Ioselli) cuando vio en un video subido a las redes cómo los imputados les brindaban en forma mórbida a su hijo menor de edad, y dos compañeros en la puerta del tradicional colegio Carlos Pellegrini, enseñanzas sobre “desvíos sexuales” (Parafilia).