Estar prófugo no es fácil, menos aún cuando el rostro esta publicado en todos los medios, en las estaciones de trenes, de micros,  arepuertos.  Más aún cuando  de esa  búsqueda se habla en las mesas de los bares, en el trabajo, en las casas. Sin embargo, el paradero del argentino Martín Ezequiel Álvarez Giaccio, de 44 años, acusado de asesinar a su hijo de dos años en un hotel de Barcelona, sigue siendo un misterio. 

Los Mossos d’Esquadra, la Policía de Cataluña,  han avisado al resto del fuerzas nacionales e internacionales. Incluso difundido una serie de imágnes de los aspectos direfentes que podría tener.

Los investigadores a más de una semana de búsqueda no descartan ninguna hipótesis, desde que se haya suicidado al encontrarse acorrolado o la posibilidad de que haya salido de Cataluña. Pero para esto tendría que haber usado un documento falso, lo que hablaría de una planificación mayor para cometer el crimen.

Se sabe que llegó hasta el aeropuerto de Barcelona, porque hasta allí lo llevó un taxista, que le dijo que lo espera 15 minutos pero no regresó. Sin ticket no se puede ni si quiera entrar al hall por los protocolos de Covid.

Los investigadores confirmaron que ese día, ni los siguientes, no tomó ningún vuelo, al menos con su pasaporte español, ya que el es ciudadono desde hace años. Su documentación argentina en consulado no la actualiza. Pero tampoco se encuentra ninguna imagen en la que se lo ve salir del aeropuerto.

Uno de los interrogantes es cómo hizo para no quedar registrado en las cámaras para tomar otro taxi.

Otro de los puntos llamativos para los investigadores es que las últimas imagenes  que se lo ve se fue con lo puesto. No  se  sabe  si alguien lo está ayudando, pero el entorno directo fue investigado. 

Dinero tiene, porque un familiar le había dado. Pero ya son demasiados días, es costoso mantenerse escondido

Otra de las hipótesis es que haya cruzado por tierra a Francia o Andorra, por lo que la policia de esos países también lo busca intensamente.

Si para los investigadores no está acreditado que alguien lo esté ayudando, consideran que si sigue en Barcelona o en sus cercanías no puede ser que este solo porque no podría salir a compar comida por ejemplo sin llamar la atención.

Podría también haber comprado otro celular. Se investiga también si hace algún movimiento en sus cuentas.

Lo cierto es que aún no hay dato certero de su paradero a pesar de la intesidad de la búsqueda.