El lunes por la mañana, la tranquilidad del barrio Villa Bonich del partido bonaerense de San Martín, se cortó por un aberrante descubrimiento. Los vecinos se encontraron con dos mujeres ensangrentadas dentro de un vehículo en el cruce de las calles Parodi entre Rondeau y Avellaneda.

Tras darle aviso a la policía, se constató que ambas presentaban un tiro en la sien y que estaban vivas aunque en estado crítico. También que una de las mujeres tenía en su poder una pistola Browning calibre 22 con un cartucho en recámara y cinco en almacén cargador. Por ende, no había sido utilizada.

La policía trans fue identificada como Patricia Aylén Molina Doleza en tanto que su pareja es Victoria Fabro de 22 años. Esta última presenta muerte cerebral, mientras que la situación de Molina Dolezal es desesperante aunque mantiene mínimas posibilidades de recuperación. 

En un primer momento, los investigadores plantearon un posible pacto suicida o una discusión pasional dado a que los vecinos confirmaron que eran pareja. Sin embargo, se constató que las heridas que presentaban eran de calibre 9 mm, arma que no se encontró en el vehículo.

Eso detonó otra línea investigativa: una tercera persona habría cometido el ataque, y luego de levantar las vainas para no dejar rastros, huyó del lugar. Sin embargo, el auto no presentaba signos de violencia externa y estaba trabado desde adentro, aunque no trascendió si las llaves estaban en el lugar del hecho.