La madrastra de un niño con síndrome de Down que murió en octubre tras caer de un séptimo piso en La Plata se declaró inocente y aseguró que está viviendo "un infierno" luego de quedar detenida por el hecho junto al padre de la víctima el pasado 9 de marzo, informó una fuente judicial.

Se trata de Rosa Martignoni (32), pareja de Diego Villanueva (38), padre de Renzo (7), el niño que el 10 de octubre último, cuando estaba en compañía de ambos, cayó de un séptimo piso de un edificio de las calles 9 entre 55 y 56, de La Plata, y murió.

El vocero explicó que en su declaración ante el fiscal de La Plata Marcelo Romero, la mujer mantuvo la misma versión que dio su pareja acerca de que el niño se trepó y cayó sólo por el balcón.

Precisó que el departamento donde ocurrió el hecho "estaba casi a oscuras y que todo sucedió muy rápido" tras lo cual debió interrumpir la declaración por unos minutos por una crisis de llanto.

La fuente puntualizó que lo que está viviendo "es injusto y un infierno" y coincidió con los dichos de su pareja respecto a que Renzo "tenía fuerza en los brazos para treparse hasta la ventana" desde donde cayó. 

El 10 de marzo último, la pareja fue indagada por el fiscal Marcelo Romero, pero mientras se realizaba esa audiencia la mujer se descompensó, sufrió una crisis de nervios y debió ser asistida por médicos.

En esa oportunidad, Villanueva declaró durante dos horas y se declaró inocente, tras explicar que vio a Renzo cuando “estaba trepado al balcón y casi en el aire”, manifestó que tenía una excelente relación con su hijo y reafirmó su postura de que se trató de un hecho “accidental”.
Sobre la pareja pesaba una orden de detención desde el 19 de diciembre último pero recién se concretó el 9 de este mes, cuando le fue rechazada a la pareja un recurso en el que apelaban la denegatoria de la eximición de prisión.

La detención de la pareja había sido solicitada por el fiscal Romero tras recibir el informe elaborado por la Policía Científica y la DDI de La Plata, en base a la reconstrucción de la caída, que no descartó la participación de un tercero en la muerte del niño, por lo que la causa fue recaratulada “homicidio”.

Los peritos concluyeron que la caída del niño “necesariamente debió tener una velocidad inicial, producto de un impulso” y afirmaron que “de todo lo expuesto no podría descartarse la participación de un tercero como desencadenante de los sucesos”.

Romero pidió la detención del padre y su pareja, ya que eran los dos adultos que estaban con el niño al momento de la caída, en el departamento donde vivían.

Según declaró en esa oportunidad, su hijo “estaba jugando en una habitación que da a un patio interno cuando presuntamente se le cayó un juguete” y por eso se habría “asomado por la ventana, perdió equilibrio y cayó”.

Fuente: Télam