Una banda de boqueteros robó la sede de una empresa de transporte de caudales, en Rosario. Para lograr su objetivo previamente ingresaron a la casa vecina y tomaron de rehenes a la familia que vivía allí.

Se estima que "lo sustraído sería una gran cantidad de dinero, todavía no precisada", informaron fuentes judiciales.

Los ladrones ingresaron en la noche del lunes al depósito de la empresa de caudales Brinks, en la calle Presidente Roca al 2700. Previamente entraron a la casa lindera y tomaron a sus ocupantes como rehenes. 

“La puerta estaba abierta porque estaba esperando a mi hija que nos venía a visitar con mi nieto. Se ve que conocían el lugar y que hicieron trabajos de inteligencia previo”, sostuvo el dueño de casa, Guillermo Algarañaz, un docente jubilado.

Según reconstruyeron los investigadores, dos hombres maniataron a las cuatro personas presentes y los encerraron en una habitación. Los rehenes no sufrieron agresiones ni violencia de parte de los ladrones, aunque les quedó un enorme agujero en la pared, realizado con herramientas que traían los delincuentes y con algunas que había en la casa.

Voceros del caso indicaron que Brinks posee personal de seguridad, aunque aparentemente no se encontraba en el lugar por tratarse de un fin de semana largo.

Los pesquisas creen que los ladrones escaparon por el fondo del inmueble de la familia retenida, que da a unas vías del ferrocarril.

Nos dejaron atados, después que se fueron estuvimos más de media hora hasta que pudimos liberarnos”, contó Algarañaz. También agregó que se les llevaron los teléfonos, con el fin de incomunicarlos. Recién cuando consiguieron quitarse las ataduras pudieron salir de la casa y pedir ayuda a un taxista, que dio aviso a la Policía.

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