Martínez Poch en la Sala III al momento de darse a conocer la sentencia (El Día).

El Tribunal de Casación Penal bonaerense rechazó este lunes un recurso de inaplicabilidad de ley y confirmó la pena a 37 años de prisión para el discjockey platense Jorge Cristian "el conde" Martínez Poch, condenado por privar de la libertad, golpear y violar a su novia durante 2013 y haber abusado sexualmente de sus dos hijas cuando eran niñas.

El fallo fue dispuesto por la Sala III de Casación, que rechazó de esta manera que la Suprema Corte de Justicia provincial revise el fallo condenatorio dispuesto por el Tribunal Oral en lo Criminal 1 (TOC 1) el 31 de agosto del año pasado.

La sentencia firmada por los jueces del Tribunal de Casación, Ricardo Borinsky y Víctor Violini declaró “inadmisible el recurso extraordinario de inaplicabilidad de ley intentado”.

Voceros judiciales indicaron que ahora la defensa de Martínez Poch podrá ir “en queja” ante el máximo tribunal de justicia de la provincia contra lo dispuesto por Casación.

Martínez Poch, de 53 años, fue condenado por “abuso sexual con acceso carnal reiterados, agravado por el grave daño en la salud mental y por haberse cometido por dos personas cuanto menos en un hecho en concurso real con privación ilegal de la libertad agravado por haberse logrado el propósito perseguido”, en perjuicio de su ex pareja Vanesa Rial.

También fue sentenciado por “corrupción de menores agravada por violencia, amenazas, intimidación y vínculo de parentesco en concurso real con abuso sexual, gravemente ultrajante agravado por el vínculo de parentesco y por el grave daño a la salud mental” contra sus dos hijas.

Durante el juicio, Martínez Poch negó las acusaciones en su contra y dijo que sólo se arrepentía de “no haber podido estar más tiempo” con sus hijas, que actualmente son mayores de edad, durante la niñez.

Sin embargo, en el juicio las hijas declararon que fueron abusadas sexualmente desde los 7 y 8 años hasta que cumplieron 15 y 16, mientras que Vanesa Rial manifestó entre lágrimas frente al tribunal el calvario que vivió con el discjockey desde que empezaron a salir.

“Me pareció encantador, era el príncipe azul, pero al tercer día de la relación me dio la primera paliza y me mostró toda su maldad”, dijo la mujer, quien denunció que la obligaba a consumir medicamentos, la torturaba física y psicológicamente y la obligaba a prácticas sexuales aberrantes, tales como beber orina o mantener relaciones con varios hombres.

El caso salió a la luz el 23 de septiembre de 2013, luego de que Eduardo Rial, el padre de la joven, denunciara días antes la desaparición de su hija, quien fue finalmente rescatada del departamento de Martínez Poch, ubicado en las calles 23 entre 58 y 59 de La Plata, donde permanecía cautiva y drogada.

“Nunca más voy a volver a ser la misma de antes, pero si Cristian está preso, yo voy a estar tranquila, en paz, sin miedo de que me haga algo”, repitió Vanesa Rial en sus declaraciones a la prensa, tras la condena para quien fuera su pareja.

Fuente: DyN