Los individuos fugaron en el coche y son buscados de manera intensa por las autoridades policiales, quienes además procuran localizar el material sustraído.

Los voceros de los tribunales de Morón revelaron que el hecho, que se conoció este viernes, se produjo el jueves pasado en la avenida General Miguel de Azcuénaga al 500, en el citado distrito, en el oeste del conurbano provincial, cuando los sujetos, que portaban armas de fuego, interceptaron el desplazamiento de un Fiat Grand Siena, chapa OSC 105, que era conducido por un hombre llamado Pablo Martín, de 34 años.

Trascendió que los hampones amenazaron de muerte a la víctima y, de inmediato, le sustrajeron el automóvil, en el que huyeron rápidamente para luego refugiarse en las calles del vecindario.

Momentos después, el hombre, que está vinculado a los sistemas de seguridad, concurrió a la comisaría de El Palomar (6ª de Morón), donde denunció este ilícito, oportunidad que la que afirmó que en el interior del vehículo robado había una suma de dinero, una notebook, un aparato de telefonía celular y dos cámaras fotográficas.

Pero además el trabajador, consternado, agregó que en la unidad se hallaban los planos de los sistemas de seguridad electrónica de al menos 10 sucursales de una famosa cadena de bingos.

De acuerdo con lo manifestado por los informantes, los establecimientos damnificados se encuentran situados en las localidades bonaerenses de San Miguel, Ramos Mejía, La Plata, Temperley, Lanús, San Justo, Morón, Lomas del Mirador, San Martín y Lomas de Zamora.

Varios procedimientos

Como consecuencia de la situación, los pesquisas policiales de la seccional realizaron diferentes procedimientos con el objetivo de localizar a los involucrados en el asalto y también para recuperar los planos sustraídos. Hasta el momento, el rodado que conducía la víctima y los elementos robados en el episodio no habían aparecido, según lo confirmado en la jornada de la víspera en los tribunales de Morón.

Al respecto, los investigadores consideran que los delincuentes obraron al voleo cuando resolvieron interceptar al conductor del coche y que desconocían totalmente la existencia de los objetos que había dentro del Fiat Grand Siena. Los funcionarios de la Justicia suponen a su vez que los autores del robo del automóvil del hombre son ladrones comunes, pero que igualmente se hallarían en condiciones de entregar el material sustraído a los integrantes de una organización de mayor envergadura, que podrían llegar a utilizarlo en perjuicio de alguna de las salas de juego.

Intervino en la causa el doctor Javier María Ghezzi, fiscal en turno de la Unidad Funcional Nº 1 del departamento judicial de Morón.