Se conoció otra reacción repudiable del hombre que golpeó al guardavidas en Punta del Este
El coordinador de los guardavidas de Maldonado reveló más detalles de las agresiones que sufrió su colega de parte de un argentino, luego de salvar a su hijo que estaba a punto de ahogarse en una zona prohibida.
Días atrás, un hecho insólito ocurrió en la playa La Barra de Punta del Este, luego de que un padre agrediera a un guardavidas que había rescatado a su hijo de tres años de una situación de peligro en el mar. El incidente generó indignación tanto en Uruguay como en Argentina, y ahora se dieron a conocer más detalles de lo sucedido.
Según relató Carlos Curbelo, coordinador de la brigada de guardavidas de Maldonado, el incidente se desencadenó cuando un guardavidas advirtió a la madre del chico sobre el riesgo que corría al estar cerca de una "corriente de retorno", una zona señalizada con banderas. A pesar de la advertencia, la mujer no retiró al nene del agua. El guardavidas insistió, pero la mujer respondió que avisaría al padre.
Minutos después, el niño fue arrastrado por la corriente y el guardavidas lo rescató del agua porque se estaba ahogando. Al llevar al niño a la orilla, el guardavidas advirtió a los padres por la irresponsabilidad de su decisión. Lejos de agradecerle, el padre del menor respondió de mala manera, argumentando que "para eso les pagaban". La situación escaló y el hombre agredió físicamente al guardavidas.
Tras la agresión, el hombre permaneció en la playa "como si nada hubiera ocurrido", relató Curbelo. Luego, al retirarse, se burló del guardavidas: “Cuando se fue de la playa le tomaba el pelo al guardavidas: le tiraba besos, le hacía señas”, reveló.
El experto apoyó el accionar del guardavidas involucrado y explicó que el chico estaba movilizándose "hacia el pozo y la corriente de retorno, que ahí sí es muy fuerte hacia adentro”. El rescatista vio en ese momento que una serie de olas lo había arrastrado hacia la corriente. “Literalmente, mi compañero lo saca de debajo del agua; se estaba ahogando”, contó.
Tras el ataque, los compañeros de la víctima de la agresión intervinieron para separar a los involucrados. Prefectura se presentó en el lugar, tomó declaración a los testigos, pero el agresor no fue detenido. No obstante, se realizó la denuncia correspondiente. “La denuncia se hizo para que esto no vuelva a suceder. No importa si el agresor es argentino, chileno o italiano, no se trata de una cuestión de nacionalidad. De hecho, había otros argentinos presentes que se ofrecieron como testigos y estaban indignados con la situación”, comentó Curbelo.
En este sentido, Curbelo recordó la importancia de respetar las indicaciones de los guardavidas y la señalización en las playas, especialmente en zonas de corrientes peligrosas. A su vez, destacó que los guardavidas no son "una guardería", sino profesionales que velan por la seguridad de las personas en las playas.
A pesar del mal momento, el guardavidas agredido regresó a su puesto al día siguiente, demostrando su compromiso con la seguridad de los bañistas. Curbelo afirmó que se trata de un hecho aislado, pero dejó en claro que no debe repetirse.

