Valentino Blas Correas, el adolescente de 17 años iba junto a unos amigos en un auto y murió baleado durante un operativo de control la ciudad de Córdoba. El 6 de agosto se cumple un año del crimen y habrá una marcha de silencio con medidas de cuidado por el Covid.

El adolescente viajaba en un auto con cuatro amigos y compañeros de colegio luego de reunirse en un bar. Según la investigación, los chicos evadieron un control policial en la zona sur de la ciudad de Córdoba. Los policías del operativo dispararon varios tiros, de los cuales cuatro impactaron en el automóvil, uno de ellos ingresó por la luneta y se incrustó en el omóplato de Correas, quien iba en la parte de atrás del vehículo y murió a causa de la herida.

Otro proyectil disparado por los efectivos causó heridas a otro de los ocupantes del vehículo.
Al menos uno de los policías "plantó" un arma con el objetivo de justificar los disparos mediante un "falso" enfrentamiento. Los amigos lo llevaron a una clínica donde no los quisieron atender. Luego fueron demorados en otro operativo policial.

En momentos en que el accionar de la policía está siendo cuestionado por el caso de Chano, cronica.com.ar dialogó con la mamá de Blas que estuvo en Buenos Aires para recibir el apoyo de Amnistía Internacional

"La causa se elevó a juicio hace más o menos un mes. Hay 13 imputados policías de distinto rango, quienes disiparon por homicidio agravado e intento de homicidio a los otros chicos, hay imputados por abuso de autoridad, encubrimiento, falso testimonio y omisión de los deberes de funcionario público. Además hay tres imputados de la clínica por abandono de persona", dice María Soledad la mamá de Blas.

"Siempre digo que los poderes no son totalmente independientes, pero la causa ha avanzado bastante rápido. La investigación ha sido muy grande, hay muchas pruebas 53 cámaras de seguridad, llamadas telefónicas, entrecruzamientos de la frecuencia policial. La justicia viene haciendo un trabajo importante, quizás según mi óptica hay responsables aún más arriba pero estoy conforme ante otros casos de este tipo donde está involucrado la policía se ha llegado bastante lejos", sostiene mamá.

"Mi vida desde el 6 de agosto cambió totalmente, dio un vuelco de 180 grados es poco. Sigo intentando ser la mejor mamá que puedo para mis hijos, tengo uno de 20 años y dos nenas muy chiquitas de un año y medio y otra de tres, intento ser la mejor esposa que puedo, pero me falta un pedazo de mi vida y eso no hay nada que lo pueda cubrir ni remediar. Intentando con ayuda aprender a convivir con este dolor que voy a llevar por el resto de mi vida y con la promesa que me hice de mas allá de pedir justicia por Blas, intentar que no vuelva a pasar más, que nadie más pase por este dolor, que nadie más tenga que sufrir lo que sufrimos nosotros. Esa es mi lucha hoy. Siempre digo que Justicia por Blas es que ningún chico más muera en manos de la policía", afirma con voz tranquila pero que trasmite un gran dolor.

Blas era hincha del Belgrano de Córdoba, iba a la cancha con su mamá

"Los amigos de Blas están destruidos. Blas ya no esta pero que ellos se quedaron acá y tienen que aprender a convivir, como yo, con este dolor. Con eso de preguntarse si hicieron todo lo que estaba a su alcance, yo les digo que sí. Tratar de entender por qué quien debía cuidarlos dispararon como dispararon, por qué no los ayudaron, por qué les pusieron trabas. Es triste porque son chicos que hoy tienen 18 años y a esa edad tus amigos son todo, son tu familia como me decía el mío. Les digo que hay que recordarlo desde el amor y los buenos recuerdos. Ellos hicieron todo lo que estuvo a su alcance, no encontraron ayuda en ningún lado, ni en la clínica que no los dejó entrar, ni la policía que los frenó después y no los deja llegar a otro lugar . Desde mi lugar de mamá, porque ellos son como si fueron mis hijos, intento que entiendan que ellos hicieron todo lo que estuvo a su alcance", afirma María Soledad.

"Blas, fue durante 17 años mi bebé, porque después recién volví a ser mamá. Era un chico sano, con toda la vida por delante, super estudioso, con una templanza especial, era una dulzura hecha persona y eso es lo que puede decir como mamá, no puedo ser objetiva. Quién quiera saber cómo era Blas, mire sus foto y mire sus ojos y ahí está lo que era mi hijo".

"Sobre Chano no puedo hacer una opinión sobre los dichos. Si digo que en cualquier caso el arma es lo último que se tiene que utilizar y para eso la policía tiene que estar preparada", dice María Soledad.