Cecilia Rivas, la bailarina de pole dance que atropelló a dos motochorros que le habían robado el celular en Balvanera, dijo que su intención era filmarlo para denunciarlo. Uno de ellos murió y su cómplice está grave. Está acusada de "homicidio con exceso en la legítima defensa".

"Salimos en auto como cualquier sábado para reunirnos con mis amigas y ponemos la dirección en el celular que usamos como GPS", relató, sobre lo que ocurrió el pasado 20 de mayo a la medianoche en la calle San Luis al 3100. Según su relato, sintió "un golpe en el cuerpo" y vio que un ladrón se metió dentro del vehículo y se fue corriendo con su teléfono.

"Atiné a seguirlos", dijo la bailarina, quien sostuvo, al igual que en su declaración ante el juez, que fue para "escracharlos". "Quería la patente de la moto para poder denunciarlo. También busqué a los gritos algún policía en el camino", agregó. Según dijo sigue en shock y por este motivo sólo tiene "flashes del momento". "Recuerdo que fui tras las dos motos y la que iba atrás era la que tenía mi teléfono. Luego, estaban en el piso", contó, sobre el accidente en el que terminó la moto debajo de un auto estacionado.

"Para mí fue todo en una esquina. Cuando voy a hacer mi testimonio en el juzgado me mostraron un plano y le dije que no había hecho tantas cuadras. Perdí la noción. Necesitaba un policía y eso era lo que quería", dijo. Rivas afirmó que los ladrones se accidentaron porque perdieron la estabilidad de la moto.

En cuanto a la posible venganza de allegados a los delincuentes dijo: "Tengo pánico de que nos hagan algo. Temo por la vida de mi hijo y no sé qué hacer. Lo lamento con toda mi alma lo que pasó. Esta situación yo no la elegí". La Justicia intenta determinar si efectivamente lo que ocurrió fue un accidente o si la mujer, que iba acompañada de una amiga modelo ( quien declaró como testigo), tuvo la intención de atropellarlos.