Familiares, amigos y compañeros de las fuerzas de seguridad despidieron esta mañana los restos de Lourdes Espíndola, la joven oficial de la Policía Bonaerense abatida el viernes pasado por un delincuente que quiso robarle el arma en la localidad de Ituzaingó.

El velatorio se llevó a cabo en un establecimiento situado en Mitre al 2200, en la localidad de Berazategui, de donde era oriunda. Al mismo fueron una gran cantidad de policías con uniformes de gala, además de allegados y vecinos que acompañaron al cortejo fúnebre desde la casa mortuoria en la que se llevó a cabo el velatorio.

Entre los presentes estuvo el jefe de la Policía Bonaerense, el comisario Fabián Perroni, que fue el encargado de entregar la gorra del uniforme de gala de Lourdes a su padre, Juan Espíndola

Antes de la inhumación de la joven en el Cementerio de Berazategui, se leyó un responso en el que un sacerdote pidió que "Dios la recompense" por haber ofrendado su vida al servicio de los bonaerenses, después que se leyera su ascenso postmorten a subteniente de la fuerza.