Transcurría el 19 de enero de 2020 cuando Pablo Ventura (22) fue arrestado por el crimen de Fernándo Báez Sosa (18), acusado por la banda de rugbiers asesinos, principales responsables del asesinato. La aprehensión se produjo en su casa de la ciudad bonaerense de Zárate, luego fue trasladado a  Villa Gesell, y el 21 de ese mismo mes fue excarcelado por falta de pruebas.

Desde un primer momento, el joven y su familia aseguraron que la noche del crimen (18 de enero), él había estado en Zárate donde cenó con sus padres y que nunca estuvo en Villa Gesell. Tras su liberación, el remero regresó a su domicilio y a principios de febrero el juez Mancinelli finalmente lo sobreseyó, por lo que quedó totalmente desvinculado de la causa.

De acuerdo a los investigadores  fue uno de los diez rugbiers involucrados por el crimen horas después del mismo en Villa Gesell quien señaló a Ventura como sospechoso, a raíz de lo cual, la Policía lo aprehendió por disposición del primer fiscal de la causa, Walter Mercuri, quien subrogaba a Zamboni.

Ventura dijo públicamente que a los acusados no los conocía y que sólo se había cruzado con alguno en un boliche, y que no sabe por qué lo mencionaron e involucraron en el hecho.

Ventura y su padre en tiempos difíciles para la familia. 

“Fernando está muerto. Un chico como yo, muerto. No te voy a decir que esto me arruinó la vida hoy, cuando pasó tanto tiempo, porque los padres y la novia de Fernando tienen la vida arruinada de verdad. Estos pibes hicieron que yo no sea el mismo. Mis viejos no son los mismos. Con lo que me hicieron... qué se puede hacer, nada. La Justicia es para Fernando y por todo lo que arruinaron al sacarlo del mundo, dijo Ventura en una reciente entrevista con el diario Clarín. “El deporte te abstrae de todo. Los meses de aislamiento, que no pude estar en el agua, me deprimí mucho, estuve muy mal. Ya no hay nadie que no me conozca. Es incómodo que me digan ‘Hola Pablo’ y que te hablen del tema sin conocerte. Te remueve todo. Y estamos en Zárate, de donde son ellos (por los rugbiers detenidos). Siempre va a ser tema lo que hicieron. Y no está mal que sea así”, agregó.

La demanda por diez millones

Ahora, Ventura demandó al Ministerio Público Fiscal del Poder Judicial bonaerense por 10 millones de pesos como resarcimiento por los daños sufridos por esa "infundada e injusta detención". La demanda fue presentada por su nuevo abogado, Marcelo Olmos, ante el Juzgado de 1ra. Instancia en lo Contencioso y Administrativo de Dolores.

"(…) Se reclama del Poder Judicial de la Provincia de Buenos Aires-Ministerio Público Fiscal en concepto de indemnización del daño moral causado al actor por la infundada e injusta detención y a más de la pérdida de la libertad y la alteración de la paz, de su honor mancillado y por la exposición pública resultante, con la consecuente violación de su privacidad e intimidad, el pago de la suma de pesos diez millones", indicó el escrito.

En la demanda, el letrado describió la detención de Ventura y acompañó su reclamo con distintas notas periodísticas, al tiempo que propuso una serie de testigos para que declaren en el marco del expediente, entre otras pruebas.

Cabe destacar que el juicio por el crimen de Báez Sosa comenzará el 2 de enero de 2023 y tendrá a ocho rugbiers acusados que llegarán detenidos al debate que estará a cargo del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 1 de Dolores.

Los imputados que enfrentarán el proceso serán Máximo Thomsen (21), Ciro Pertossi (21), Luciano Pertossi (20), Lucas Pertossi (22), Enzo Comelli (21), Matías Benicelli (21), Blas Cinalli (20) y Ayrton Viollaz (22)