A tres meses del crimen de Fernando, la vida entre el dolor y el pedido de justicia

Graciela y Silvino Báez Sosa solicitaron que las personas que lo deseen publiquen una foto de su hijo con la consigna #JusticiaParaFernando en las redes. Qué pasó aquella noche, en qué está la causa y qué ocurrirá con los acusados. 

Aquella madrugada del 18 de enero, la localidad bonaerense de Villa Gesell se sacudió con la noticia de la muerte de un joven de 18 años cerca del boliche "Le Brique", ubicado en avenida 3, entre Paseo 102 y avenida Buenos Aires, y donde un grupo de rugbiers a puro golpes y patadas acabó con la vida de la víctima.

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Le Brique, el lugar del hecho (Hernán Nersesian).

El ataque se produjo a las 4.40, cuando Fernando Báez Sosa salió del establecimiento bailable y por causas que la justicia sigue investigando, Máximo Thomsen (20); Lucas (18), Ciro (19) y Luciano (18) Pertossi; Ayrton Viollaz (20); Alejo Minalesi (20); Juan Pedro Guarino (19); Matías Benicelli (20); Blas Cinalli (18); y Enzo Comelli (19), participaron del ataque que cegó la vida del joven que vivía en el barrio de la Recoleta.

Inicio y marchas

A partir de ese momento, la sociedad tomó partido como nunca del hecho y con el paso de los días se fueron dando diversas situaciones. Los diez rugbiers, oriundos de la ciudad de Zárate, quedaron detenidos al igual que el remero Pablo Ventura por el delito de "homicidio agravado por el concurso premeditado de dos o más personas", situación convalidada por el juez de Garantías de Villa Gesell, David Mancinelli.

Sin embargo, la defensa de Ventura presentó pruebas (entre ellas un video) en las cuales se confirmaron que el joven no estaba en la ciudad balnearia aquella noche, y fue liberado de culpa y cargo, en tanto, los sospechosos se niegan a declarar ante la fiscal de la causa, Verónica Zamboni.

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Ventura quedó libre (Archivo).

Días más tarde, se lleva a cabo una marcha en Villa Gesell para esclarecer el hecho, se prohibe el consumo de alcohol en la calle, playas y espacios públicos, y el ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni, mantiene contacto con los padres de Fernando (Graciela y Silvino), además de clausurarse el boliche.

También se lleva a cabo una emotiva marcha en la puerta del edificio donde vivía Fernando, y la opinión pública apoya el pedido de justicia. Comienza una rueda de reconocimiento, donde siete de los atacantes son identificados y la policía fueguina identifica la zapatilla con la cual le dio muerte al joven.

A fines de enero, los rugbiers son trasladados a la Unidad 6 de Dolores, los testigos siguen complicando a los sospechosos y a la causa, se suman 5 terabytes de información, que surge detalles como mensajes claves para confirmar la implicancia de los sujetos en el ataque, además de registrarse la emboscada y el inicio del ataque.

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Hoy se encuentran en el Penal de La Plata (Hernán Nersesian).

Entre esas pruebas, aparece un mensaje enviado por Lucas Pertossi, en el cual dice que el joven fallecido "caducó" mientras que Ciro Pertossi ordena los miembros del grupo que no hablen del tema con "nadie". algo interpretador por la justicia como un "pacto de silencio". 

 

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Uno de los tantos traslados a la fiscalía (Twitter).

Mientras continúan las audiencias en los tribunales de Villa Gesell, Fabián Améndola, uno de los abogados de la familia Báez Sosa, sostuvo que los ocho rugbiers (ya que Guarino y Milanesi estaban libres) dijeron "ser inocentes" y que "ninguno se mostró arrepentido del hecho".

Fernando Burlando, abogado que representa a la familia de Fernando, pidió que Guarino y Milanesi vuelvan a ser detenidos, y que se investigue a un nuevo sospechoso del crimen, el denominado "rugbier 11".  Al cumplirse un mes del hecho, se realizó una multitudinaria marcha en la Plaza de los Dos Congresos, donde se pidió justicia por la muerte de Fernando y el castigo por los responsables del crimen.

Para el 20 de febrero, Guarino y Milanesi vuelven a presentarse ante la justicia pero se niegan a declrar ante la fiscal de la causa. Mientras tanto, el resto de los rugbiers reciben asistencia psiquiátrica por sentirse afectados por condiciones de alojamiento. De hecho, los ocho rugbiers son trasladados a la Alcaldía de Melchor Romero para diversos peritajes.

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Multitudinaria marcha en Congreso (Pablo Villán/Crónica).

En tanto, la defensa de los sospechosos le pide a la justicia la prisión domiciliaria, algo que la madre de Fernando, Graciela, y la novio del joven, Julieta Rossi, exigen que se niegue a través de un video de la primera y una carta de la segunda.

Causa actual

Hace pocos días, la Cámara de Apelaciones y Garantías de Dolores confirmó las prisiones preventivas de los ocho rugbiers (algo "celebrado" por la familia de Fernando), y rechazó a su vez la recusación de la fiscal del caso y las nulidades solicitadas por la defensa.

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Los sospechosos del crimen (Twitter).

Además, un informe pericial determinó que debajo de las uñas de la víctima se encontró material genético de Blas Cinalli; y que en el 70 por ciento de todas las prendas de vestir secuestradas a los imputados había rastros de sangre del estudiante asesinado.

 

Hoy por hoy, ocho de los diez rugbiers continúan detenidos en la Unidad Penal de La Plata, y su representante, Hugo Tomei, denunció ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos ( CIDH) que el Ministerio Público bonaerense no les brindó el derecho a ser escuchados "con las debidas garantías".

El abogado subrayó en su denuncia la presunta responsabilidad del fiscal General de Departamento Judicial de Dolores, Diego Escoda, y del fiscal de ese distrito Mario Pérez, por haber desestimado una denuncia penal suya contra Zamboni, por "privación ilegal de la libertad, incumplimiento de los deberes de funcionario público, y falsedad instrumental".

Actualmente, Thomsen, Ciro, Luciano y Lucas Pertossi, Comelli, Benicelli, Cinalli y Viollaz están imputados por como coautores del delito de "homicidio agravado por alevosía y por concurso premeditado de dos o más personas".

 

 

La Sala 1 de la Cámara de Dolores confirmó la prisión preventiva de todos ellos, aunque el fallo se basó en la imputación inicial, en la que solo Thomsen y Ciro Pertossi figuraban como coautores.

Al momento de dictarse esa medida cautelar por parte del Juez de Garantías, David Mancinelli, el resto había sido acusado de ser "partícipe necesario", al igual que los dos rugbiers que fueron excarcelados por falta de mérito, Juan Pedro Guarino (19) y Alejo Milanesi (19).

Dolor de padres

Tras pasar 90 días del crimen que conmueve a nuestro país, Graciela sostuvo que "sé que no va a volver pero por las noches siempre voy a su habitación y abrazo un muñeco de Spiderman que él tenía desde chiquito y me pongo a llorar”.

“Cada vez que me siento triste escucho el último audio que me envió cuando estaba de vacaciones y lloro”, agregó la mujer.

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Julieta tiene miedo por la libertad de los rugbiers (Pablo Villán /Crónica).

"Se cumplen tres meses del asesinato brutal de nuestro hijo y para nosotros es como si fuera ayer. Todavía no podemos entender por qué le hicieron esto, no le dieron la oportunidad ni siquiera de defenderse. Es una masacre total lo que le hicieron estos asesinos, lo mataron hasta burlarse”, expresó conmovida Graciela.

 

“Yo extraño hasta las peleas, las necesito. Eran peleas por pavadas y ahora me doy cuenta que gastábamos energía en cosas que no valían la pena. Discutíamos por las tácticas y estrategias cuando veíamos los partidos de Boca, que él era hincha”, recordó Silvino.

“Si esto no hubiera pasado, hoy estaría disfrutando con mi hijo esta cuarentena, haciendo la comida que le gustaba, las cosas dulces. Lo extrañamos muchísimo, no tengo más ganas de cocinar porque todo me recuerda a él”, agregó.

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¡Justicia para Fernando! (Twitter).

“No le gustaba que le sacara fotos pero el día que iba a viajar me dijo ´Que raro mami que no trajiste el celular para sacarnos fotos´, y le contesté que pensaba que se iba a enojar, pero me respondió que lo fuera a buscar. Salí corriendo a buscar la cámara y esa es la última foto que le saqué a mi hijo”, rememoró Graciela.

Silvino revivió el momento que lo vio caminando con la valija: “Lo filmé cuando se iba caminando con la valija, no sabés el dolor que siento cada vez que veo esa filmación, estoy destrozado. De a poco voy a aprender a aceptar que Fer no va a volver”.

“El apoyo es muy importante para nosotros y nos hace poner de pie para seguir pidiendo justicia para Fernando y para que esto no vuelva a pasar más”, señaló Graciela, mirando a su esposo, que asentía.

Por último, con motivo de cumplirse el tercer mes del asesinato de su hijo y que coincide con la cuarentena establecida para prevenir el contagio de coronavirus, Graciela y Silvino pidieron que las personas que lo deseen publiquen una foto de su hijo con la consigna #JusticiaParaFernando en todas las redes sociales.
 

 

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