Fin de fiesta: allanan un boliche clausurado diez veces por organizar reuniones clandestinas
El boliche Morena fue vaciado por personal policial, para evitar que siga quebrando la normativa sanitaria para prevenir la propagación del Covid-19. ¡Se llevaron hasta la bola de espejos!
Como en un cuento que parece terminar, pero a la inversa, vuelve al principio, una disco del barrio de Flores que fue diez veces clausurada en cuatro meses por violación a las medidas sanitarias por la pandemia, fue allanada por orden de la Justicia y se le incautó todo el mobiliario y equipos de luces y sonido, para lo cual se necesitará tres camiones para llevar el material secuestrado a depósito.
Solo así se terminó la fuesta.
Fuentes oficiales informaron a Crónica.com.ar que el operativo fue realizado por las divisiones Operaciones Especiales Requeridas por el Ministerio Público e Investigaciones Delictivas del Departamento Contravenciones y Faltas de la Policía de la Ciudad, el Cuerpo de Investigaciones Judiciales (CIJ) del Ministerio Público Fiscal y la Agencia Gubernamental de Control (AGC) en un boliche bailable Morena, ubicado en la avenida Juan Bautista Alberdi al 2800 .
De acuerdo a la AGC, la discoteca fue clausurada diez veces en cuatro meses, entre el 22 de noviembre de 2020 y el 26 de marzo último, por reiteradas faltas, exceso de capacidad y fiestas clandestinas, violatorias de las medidas sanitarias en el marco de la pandemia de COVID 19.
Ante ello la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas 25 de la Ciudad, a cargo del Dr. Néstor Maragliano, secretaría de la Dra. Luciana Astardjian, que llevan adelante la causa, solicitó el allanamiento y el secuestro de todo el mobiliario y artefactos electrónicos allí existentes para evitar que se sigan violando las clausuras.
El Juzgado 14 del fuero, a cargo del Dr. Gonzalo Viña, hizo lugar al requerimiento de la fiscalía, por lo cual personal policial, del CIJ y de la AGC procedieron a dar cumplimiento en las últimas horas.
Los oficiales y agentes se presentaron en el local, primero acopiaron sillones, focos, telas de proyección, ecualizadores, parlantes, mesas, sillas y hasta la esfera espejada, característica de los boliches, y luego lo cargaron en cinco camiones y dos camionetas para ser llevados al depósito dispuesto por la Justicia.

