La emoción de Franco al recuperar su casa rodante robada

La policía pudo recuperar el vehículo del joven discapacitado tras un operativo en Villa Celina. La hermana del chico relató el momento en que su familiar se enteró de la buena noticia.

Ahora sí, le volvió el alma al cuerpo. Y otra vez su sonrisa se le dibujó en la cara. Un joven discapacitado pudo recuperar la casa rodante que sus padres le habían armado especialmente para poder llevarlo de viaje con ellos. Tras un llamado al 911, la policía realizó un operativo en Villa Celina y detuvo a un delincuente, acusado de robarla en Castelar y cuando estaba a punto de venderla. Los ladrones fueron registrados por las cámaras de seguridad de la vivienda.

Una vez finalizado el operativo en un estacionamiento del edificio de la Torre 75, sobre la calle Roosevelt, esquina Caferatta, de esa localidad del partido de La Matanza, la policía de Morón se contactó con el padre de Franco, el docente Jorge Otero, que reconoció el vehículo no motorizado. Personal policial logró identificar a los delincuentes y procedió a la detención de Jorge Alexander, de 28 años. Además, confirmaron que el automóvil que utilizaron para dicho robo tenía pedido de secuestro activo por parte de la Fiscalía Nº 1 de Avellaneda.

La emoción de Franco al recuperar su casa rodante robada
En Villa Celina detuvieron al ladrón, Jorge Alexander.

De acuerdo a fuentes policiales, con los testimonios del portero del lugar se estableció que la persona que había traído dicha casa rodante era un hombre que se domicilia en la Torre 75, piso 14 Departamento B, así como también que se movilizaba en un rodado marca Volkswagen Golf, que se encuentra estacionado auto por medio al vehículo que era rastreado. Ante ello personal policial ingresa y logra divisar a un hombre que se encontraba en el estacionamiento y que tenía la casa rodante, por lo cual se procedió a su detención. Ese coche, con el dominio AA955JV, tenía pedido de secuestro del 19 de enero de este año.

Por su parte, Romina contó el emocionante momento en el que su hermano Franco se enteró de que la casa rodante había sido recuperada. "Se puso a llorar. La casa tenía una carga emotiva muy fuerte para él", dijo. A pesar de los efectos físicos de su enfermedad, Franco se comunica con la familia y responde a estímulos sin problemas. "Está conectado, nos reconoce, se ríe, llora y sabe comunicarse con las miradas, risas, llantos", explicó su hermana. Y agrega que por eso "disfruta mucho de los viajes".

"La casa rodante la había mandado a hacer mi papá. Tenía cada detalle para que mi hermano se sintiera cómodo", aseguró. Cuando fue hallada, advirtieron que el ladrón le había pintado de blanco el cartel donde decía Franquito. "Seguramente la querían vender", concluyó Romina.

La casa rodante tenía un escalón especial para que pudiera acceder a ella el muchacho de 21 años, que padece de encefalopatía hipóxica no evolutiva, por asfixia por inmersión.

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