La CGT respira. "Estamos más cegetistas que nunca", confió Antonio Caló, titular de la Unión Obrera Metalúrgica, gremio que decidió retirar a su representante, Francisco "Barba" Gutiérrez, de la Secretaría de Interior, pero seguir siendo parte de la central obrera. Las disímiles estrategias son las que siembras dudas en el triunvirato.

"La CGT, para la UOM, es presente y futuro. Resolvimos retirar al hombre de la conducción pero no nos vamos. Vamos a estar en las reuniones", resumió ante BAE Negocios Antonio Caló, secretario general de los metalúrgicos. Este miércoles, en el barrio porteño de Lugano se realizó una reunión con secretarios de las seccionales de todo el país en donde se comunicó que continúan siendo parte de la Confederación General del Trabajo.

"La historia de la UOM no la voy a rifar yo. Estamos hablando de una historia que nos honra, donde están hombres como Vandor (Augusto Timoteo), Rucci (José Ignacio) y Lorenzo (Miguel)", agregó. Tal como explicó Caló, "siempre respaldamos a la conducción pero cada uno se tiene que hacer cargo de sus actos".

Y sus palabras hacen referencia a la insólita medida que comunicó el triunvirato en la mañana del lunes, horas antes de la escandalosa sesión en la Cámara de Diputados. "No se entendía hacer un paro a las 12 del mediodía. Cuando se cortaba al mediodía era para movilizar. Siempre los paros son de 0 a 0. Tomaron esta decisión pero yo no compartía la medida", resumió.

"La CGT -siguió diciendo- tiene que estar en defensa de los compañeros jubilados que están desamparados. Y no sólo se perjudica a los jubilados de hoy, sino a los que se jubilan mañana", disparó Caló. Cabe destacar que a pesar de que la CGT no llamó a movilizar durante la sesión, una gran columna de los metalúrgicos copó la Plaza Congreso.

Sobre eso, Caló vaticinó que si bien la reforma laboral "está guardada, cuando llegue el momento lo vamos a discutir". En esa línea, en más de una ocasión la cúpula cegetista se encargó de aclarar que dicho cambio propuesto por el gobierno no perjudica a los trabajadores. "¿Por qué el gobierno no les pidió más a los empresarios para zanjar este problema?", sugirió el sindicalista.

Este ida y vuelta no fue el único dolor que se sintió en Azopardo. En las últimas horas, Antonio Cassia (petroleros) pidió "una CGT fuerte, representativa de los obreros y que reemplace el triunvirato por un secretario general fortalecido y representativo". Sin embargo, el referente sindical pidió "no acelerar los tiempos" y no elegir al conductor "en caliente y sobre el fin de año".