Boudou fue detenido el viernes 3 en Puerto Madero.

La Cámara Federal confirmó este viernes la detención del ex vicepresidente de la Nación, Amado Boudou, acusado por supuesto lavado de activos en la causa por enriquecimiento ilícito del ex funcionario por entender que hay "motivos suficientes para restringir su libertad" y confirmó al juez Ariel Lijo al frente del caso.

Los camaristas Leopoldo Bruglia y Jorge Ballestero resolvieron que Boudou y José María Nuñez Carmona deben seguir con prisión preventiva al menos hasta que la investigación salga de su actual etapa de secreto de sumario con medidas de prueba en desarrollo y luego el juez podrá evaluar si corresponde beneficiarlos con algún método alternativo a la detención que asegure su sujeción al proceso, como aconsejó en un dictamen el fiscal del caso Jorge Di Lello.


Al resolver confirmar el rechazo de Lijo a excarcelar a Boudou, los camaristas remarcaron que se trata de una investigación por hechos de corrupción y ponderaron la "multiplicidad de causas" que se tramitan en contra Boudou, que "hoy se encuentran en pleno desarrollo con un considerable número de medidas probatorias", según la resolución.

Boudou es un "importante protagonista" de los acontecimientos investigados y del "análisis armónico de los distintos expedientes" se desprenden "motivos suficientes para restringir su libertad", según sostuvieron los jueces.

A la "multiplicidad de causas" contra Boudou se suma que "se encuentran en pleno desarrollo un considerable número de medidas de probatorias" bajo secreto de sumario tras la declaración como imputado protegido de un supuesto testaferro del ex vicepresidente, Alejandro Vandenbroele, algo que también remarcó la Cámara.

Todas esas particularidades "sí revelan un cuadro actual y objetivo que respalda la restricción" de la libertad.

Tanto Ballestero como Bruglia remarcaron que la decisión de confirmar el encarcelamiento prevenitvo de Boudou se tomó por riesgos procesales concretos que actualmente hay en la causa y no por su condición de ex funcionario público que podría conservar influencias para obstaculizar la pesquisa, un argumento dado por la otra sala de la Cámara, la dos, al ordenar la prisión del ex ministro de Planificación Federal Julio De Vido en otra causa penal por corrupción. Este argumento había sido usado en parte por Lijo al detener a Boudou.

"Nótese  que  la  generalización indiscriminada de tal lógica supondría ignorar cualquier   singularidad, imponiendo el automático encarcelamiento del funcionario -tanto pretérito,  como actual-  por la mera imputación de un delito, con el caro precio de avasallar fronteras fundamentales del Estado de derecho", apuntó Ballestero en su voto.  

En otra resolución, el camarista Ballestero rechazó por "improcedente" la recusación contra Lijo planteada por la defensa de Boudou y lo confirmaron en la causa en la que detuvo a Boudou y Nuñez Carmona el 3 de noviembre pasado.

"Las opiniones emitidas por los Jueces en los casos sometidos a su decisión no autorizan su recusación cuando éstas hayan sido volcadas sobre puntos cuya dilucidación corresponde al juicio", sostuvo el camarista.

El martes pasado Boudou fue trasladado desde la cárcel de Ezeiza a los tribunales federales de Retiro para exponer en persona ante los camaristas los motivos para apartar a Lijo del caso y para que se le conceda la excarcelación.