Conteo provisorio: por qué se cuestiona la digitalización de los datos

La contratación de la empresa Smartmatic sembró dudas respecto del procedimiento de trasmisión de resultados a través de un software.

Que la empresa venezolana Smartmatic esté a cargo de la digitalización y transmisión de los resultados provisorios de las elecciones PASO, significó para el Frente de Todos y para muchos especialistas, el cuestionamiento sobre la integridad de la empresa como también del funcionamiento de su software, y en particular, la sospecha sobre la posible manipulación de los datos. 

Trasladar la forma tradicional del proceso del escrutinio a una nueva manera en la que los resultados fueran procesados por softwares de  dudosa ejecución, significa dejar en manos de la tecnología y de quienes están a cargo, un sistema que puede ser fácilmente manipulable, modificable o hackeable. 

Un sistema electoral, intervenido tecnológicamente  en alguno de sus  procesos, no es aceptado ya en casi ningún país. Los distintos estados en el mundo han desconfiado de dicha intervención y han comprobado la existencia de la probable intencionalidad o falla que han dado cuenta de su poca transparencia y de sus dudosos resultados.

Para Beatríz Busaniche, presidenta de la Fundación Vía Libre y docente de la Universidad de la Ciudad de Buenos Aires y FLACSO, el sistema electoral tiene que cumplir dos funciones: definir al ganador y convencer al perdedor de que efectivamente perdió. "Eso solamente se logra con un sistema transparente, auditable, controlable y que no deje márgenes de duda", dijo. 

Según Busaniche,  el voto electrónico o la intermediación de cualquier tecnología en el proceso no es confiable.  "Primero porque todo sistema informático tiene vulnerabilidades, ya sea porque estén puestas a propósito y de forma deliberada, porque hay errores de programación o en la propia construcción del sistema"

Conteo provisorio: por qué se cuestiona la digitalización de los datos
El Gobierno realizó pruebas previas para evaluar el sistema. 

Los datos que serán cargados por la empresa Smarmatic, son de los telegramas que se transmitirán desde las escuelas hacia el Correo Argentino. Algo que siempre se hizo de forma manual y en tiempo real, esta vez será escaneado, convertido a otro formato y  transmitido electrónicamente al centro de cómputos. Hasta el momento todas las pruebas que se realizaron de la empresa y el software generaron fallas,  de ahí la desconfianza de los especialistas y de los distintos espacios políticos. 

"Todo sistema informático tiene vulnerabilidades, ya sea porque estén puestas a propósito y de forma deliberada, porque hay errores de programación o en la propia construcción del sistema".

Escrutinio provisorio

El escrutinio provisorio es el primer conteo oficial de votos. Y si bien no tiene validez legal, son los primeros resultados que se presentan horas después de finalizada la elección. Es el primer conteo oficial y es el que estaría a cargo de Smartmatic, por lo tanto del Gobierno. 

No es un boca de urna, es un conteo previo, con datos se suponen salen de las distintas escuelas en donde se realizan las elecciones. El objetivo de este escrutinio provisorio es el de informar a la ciudadanía los resultados preliminares, resultados que no tienen validez legal. 

Los datos del escrutinio definitivo, que sí cuentan como legales y que le permiten declararse ganadores o perdedores a los candidatos, se conocen 10 días después de la elección y quedan  a cargo de la Justicia Nacional Electoral,  se conocen luego del escrutinio provisorio que llega antes que nada a los oídos de la opinión pública. 

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Es sobre las primeras horas de la madrugada del lunes que ya se comienza a develar el resultado de ese escrutinio provisorio. Si los datos no son reales y son manipulados, los especialistas aseguran que lo que quedaría en el pensamiento colectivo, en las tapas de los diarios que recorrerían el mundo, en la información que circularía por las redes sociales y en los distintos medios por los que podrían circular esos datos, son los resultados de un ganador armado, manipulado y no real. 

Volver hacia atrás cuando una información de tremenda magnitud y dimensión es desmentida, es una tarea casi imposible de llevar adelante. Por más que intervenga la justicia, por más que se vuelva a contar los votos, por más que los resultados definitivos sean distintos, la manipulación de datos ya está hecha. La verdad sería descreída, la justicia no podría hacer mucho, la información falsa ya habría sido propagada y el incosciente colectivo estaría impregnado de datos falsos que creería como ciertos. 

 

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