El Tribunal Oral Penal Económico N°1 condenó al polémico financista y “valijero” arrepentido Leonardo Fariña a cuatro años de prisión en un juicio por el delito de evasión agravada. En el juicio se debatió la compra por Fariña de un campo en la provincia de Mendoza, con dinero que, según la primera declaración del imputado, era del contratista de obra pública Lázaro Báez, pero que después atribuyó al empresario que pagó su casamiento con la modelo Karina Jelinek. Como la condena no está firme, por ahora el joven Fariña no irá a prisión. 

Fariña concurrió a los tribunales de Retiro para pronunciar su último alegato ante el TOF N°1 integrado por los jueces Claudio Gutiérrez de la Cárcova, Jorge Pisarenco y Susana Pellet Lastra, instancia en la que se limitó a formular un breve agradecimiento por el desarrollo del proceso judicial. Más claro quedó el motivo de sus palabras, cuando se supo de la condena a 4 años de cárcel, como había pedido la Fiscalía, y no a 7, como proponía la AFIP, en tanto que organismo damnificado por el hecho juzgado.

Fariña estaba acusado de evadir el pago de impuestos por más de 10 millones de pesos, en la compra de un terreno de más de 3.000 hectáreas en la localidad de Tupungato, Mendoza, en diciembre de 2010, por aproximadamente 5 millones de dólares, para venderlo dos años después por menos de 2 millones.

Si bien Fariña declaró en principio que el dinero provenía del empresario santacruceño Báez, presunto socio de la familia Kirchner actualmente detenido y procesado por lavado de dinero, posteriormente cambió su coartada, declarando que había adquirido el campo con dinero del empresario Carlos Molinari, que también pagó su casamiento con la modelo Jelinek. 

En su dictamen acusatorio, la fiscal Claudia Barbieri sostuvo que la compraventa del campo fue una operación “simulada”, y que el empresario que le compró el terreno, Roberto Erusalinksy, le brindó una estructura económica para lavar dinero de origen ilícito. Fariña, nacido el 5 de octubre de 1986 en La Plata, se recibió de contador público nacional en la Universidad Nacional de la capital bonaerense. También pasó por las divisiones inferiores de fútbol en Estudiantes de La Plata, pero no fue ése el rubro por el que devino en personaje público. Otra faceta de su vida fue la que subió su perfil: el dinero. Sus negocios con Báez le dieron un alto tren de vida, con autos de lujo y propinas insólitamente elevadas.

En 2013, el programa de Jorge Lanata sacó al aire un video de una cámara oculta, en el cual Fariña describía con lujo de detalles la estructura que había armado para que Báez lavase dinero. En las imágenes, el financista vincula también a Martín Báez, hijo del empresario, y a Federico Elaskar.