E l ex subsecretario de Presidencia, Valentín Díaz Gilligan, no se fue cantando bajito. Tras renunciar a su cargo el último lunes, le envió un mensaje de WhatsApp al periodista español que reveló su cuenta oculta en Andorra con 1,2 millón de dólares, donde le recriminó la publicación que puso fin a su puesto en el gabinete. Este lunes se conoció además, que su hermana, María Inés Díaz Gilligan, también tiene un cargo en el Estado, en la misma área.

"El propio Valentín Díaz, sorprendentemente, me envió un mensaje por WhatsApp recriminándome por mi trabajo. No me gustaría dar detalles. Pero me parece llamativo que sea incapaz de comprender que una persona que se dedica a la política no debe tener un paraíso fiscal en un país como Andorra", aseguró el periodista en declaraciones al programa "Wake Up Team", de radio Delta.

El diario El País fue el que reveló que Díaz Gilligan tiene una participación en la británica Line Action, la empresa controlada por la panameña Nashville North Inc, de la que administró 1,2 millón de dólares en la Banca Privada dAndorra. Según él, se trató de dinero que aceptó poner a su nombre pero que no le pertenece.

Defensiva

A pesar de que el lunes algunos dirigentes de Cambiemos le pidieron que "dé un paso al costado", por ejemplo, el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, y varios de la Coalición Cívica, su ex jefe, el secretario general de la Presidencia, Fernando De Andreis, lo respaldó: "En ningún momento tuvo ese dinero y entendió que no lo tenía que declarar".

En tanto, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, consideró que "no es lo mismo haber hecho una cuenta en la vida privada que haberla hecho en la vida pública", claro que una evasión (privada) de impuestos daña la recaudación del Estado.

En tanto, el diputado del FpV, Rodolfo Tailhade, acusó a Díaz Gilligan por "enriquecimiento ilícito" y la denuncia recayó en el juzgado de Claudio Bonadio.