Por Roberto Di Sandro
El Decano
72 años en la Casa Rosada
rdisandro@cronica.com.ar

Los lobos

Rotunda declaración del presidente Alberto Fernández: Martín Guzmán es el único del gobierno que habla con los acreedores”. La definición surgió hace pocos días en una compacta reunión del gabinete económico. Fue hecha por el mandatario al conocer la ira de los bonistas de querer cobrar a su manera y recibir la respuesta negativa, contundente del Gobierno, de que “por ahora no se puede pagar nada”.

En medio de una ráfaga de encontronazos entre los protagonistas de la negociación, es decir el Gobierno y los representantes de Wall Street, cayó como un golpe directo a la mandíbula la actitud de valentía y con realidades a la vista de las autoridades y con un concepto que surgió de alguien poniendo no sólo tensión sino también cierto buen humor: “Los ‘lobos’ de Wall Street aúllan de hambre”, parangonando un éxito de un recordado cantor, Agustín Magaldi.

Es así como ahora, con el respaldo bastante liviano del Fondo Monetario Internacional (FMI), se comenzará a negociar con los que quieren cobrar, pero dentro de condiciones que marca nuestro país y con una frase que honrará a la Argentina: “Vamos a pagar, pero primero está la vida”. Así se relaciona todo esto con el gran temor que azota al mundo y, por ende, también a la Argentina, que es la presencia del coronavirus.

Hans Humes, el CEO de GreyLock, maneja 80 acreedores de la Argentina.

Todos los “lobos” juntos comenzaron a buscar la mano de funcionarios del gabinete. La respuesta fue directa y sin concesiones. Lo ponemos con mayúscula: “NO” hay un solo peso. “Vamos a negociar y en veinte días debe haber una respuesta”.

El lunes se inicia el encuentro de los representantes legales entre los que se encuentra el mayor “líder” de los abogados: Hans Humes, el CEO de la empresa GreyLock y quien maneja a ochenta acreedores de la Argentina. La lucha será “cruel y mucha”, sin duda alguna. Agregan algunos conocidos de estas lides financieras que un “viento” de soluciones se puede lograr, “pero jamás perjudicando a nuestro país”.

Parece que en Olivos se hubiesen juramentado todos, sin excepción, a lograr que jamás se perjudique al pueblo. Vale. Crónica vuelca, como es costumbre en esta columna, todo lo que no se dijo hasta el momento.

La ira presidencial

Como anticipó esta sección el domingo anterior, el Presidente comenzó a reunirse con economistas y políticos de diferentes sectores. Una especie de comité de crisis. “Quiero escuchar sus opiniones”, lanzó el mandatario en cada contacto por videoconferencia.

También lo hizo personalmente. Todo a distancia, pero sin barbijo. Se enojó mucho con los bancos por no colaborar en estos momentos y puso el dedo en la llaga no sólo en el aspecto financiero, sino también en lo que hace a la atención que debe darse a la gente.

A los oficiales los ubicó con directivas del Banco Central y a los privados, a través de aquel sistema y algunos, con un poco más de amistad, por teléfono para poder levantar “un poco” la voz. Ya entra en vigencia esa comisión “que será escuchada en todos sus detalles”, remarcó el presidente de la Nación.

Tres en la Rosada

La Casa Rosada sólo funciona con el personal necesario de guardia. Claro que en la cima de los movimientos se encuentran tres jefes: Santiago Cafiero, jefe de Gabinete; Eduardo “Wado” de Pedro, ministro del Interior, y Gustavo Beliz, el hombre que genera estrategia sobre las directivas que da el jefe del Ejecutivo.

Es que tanto en el primer piso como en la planta baja se nota cierto movimiento de visitantes. No muchos, porque no se permite, pero sí a distancia y con barbijo y los pertrechos que se necesitan para los encuentros. Entre los tres funcionarios, conforman informes que a la mañana, luego a la tarde y también entrada la noche, le entregan al Presidente en Olivos.

El WhatsApp, los celulares y los teléfonos fijos no dejan de funcionar para recibir propuestas, iniciativas y reclamos de la oposición y de diferentes figuras de importantes sectores del quehacer nacional.

“Todo es llevado al Presidente” y repiten lo que Crónica registró la semana anterior: “Quiere estar informado de todo; hasta del mínimo detalle”. En la actualidad, todo está ligado con el terrorífico flagelo que nos invade, pero también se acercan otros reclamos que surgen del ámbito socioeconómico, especialmente de las redes sociales, aquellas que tienen visos de verdadera seriedad.

Avalar sin resbalar

Sin duda existe un deseo general de que debe cuidarse a los ancianos. El Gobierno lo está haciendo con el apoyo de todos. Nadie deja de cumplir con las directivas que se han impuesto para no perder la vida.

Pero claro, apareció una decisión de Horacio Rodríguez Larreta que derivó en que los que tienen 70 años no pueden salir a la calle. Sólo pidiendo un permiso y diciendo dónde van y respondiendo preguntas. Dieron un número: el 147. Todo esto a partir de este lunes.

¿Para qué? La polémica recorrió todos los rincones del país. Las críticas consideran que es una discriminación y una prohibición a la libertad de movimiento. Esto, sin duda, molesta a los ancianos, que muchas veces se mueven por sus propios medios y no aparentan tener la edad que tienen, como, por ejemplo, Héctor y Rodolfo Daer, Armando Cavalieri, Hugo Moyano, Amadeo Genta, damas como Graciela Fernández Meijide y Estela de Carlotto, y de otros sectores que tienen una tarea de hace años y deben estar presentes, por lo menos pocas horas, para cumplir sus tareas.

Un núcleo de intelectuales, políticos, empresarios, deportistas comentaban la decisión y recordaron que el general Juan Domingo Perón, hablando de la ancianidad, decía que cuando el hombre alcanza su madurez es cuando más debe respetarse su libertad, o sea, no le cierren las puertas o ventanas para expresar sus ricas experiencias. Hay que insistir en el propósito de evitar salir, pero dejarlo librado a su propio criterio, que sin duda con sus años y su capacidad sabrá cómo cuidarse.

No quiere decir esto que no haya una opinión favorable a la resolución. Sin duda, un consejo o una recomendación sería mucho más loable. Atención: hay que saber a quién mandan a cuidar a los ancianos. La delincuencia está al acecho.

¿No lo cree así, señor Presidente? En las últimas horas se destacan otras pinceladas periodísticas que tienen visos de anticipo. Comentando otro tema, relevante, que tiene directa relación con la grave situación económica que vive el país, nuestro colega Jorge Conti nos anticipaba que el presidente Fernández mostró su coherencia al señalar con firmeza que “los bancos deben trabajar de bancos” y destacó que es necesario que financien al Banco Central con tasas más bajas y “no renueven tasas a su antojo”.

Al mismo tiempo, el Presidente le contestó “en eso estamos” al radical Mario Negri, cuando este le planteó la necesidad de “proteger al aparato reproductivo, evitando más desempleo y quiebre de empresas”.

Otro comité específico

El Gobierno tiene entre sus manos la constitución de una comisión de emergencia interpoderes con participación del Poder Ejecutivo, el Congreso y el Poder Judicial. La propuesta fue hecha hace horas por el dirigente de la Coalición Cívica Maximiliano Ferrero, y el presidente Fernández, durante su entrevista con aquel, contestó con un sí inmediato y al propio tiempo evaluó un nuevo hecho de gran contenido dialoguista.

Al aire libre

Decidieron caminar por los senderos de Olivos. El Presidente y la vice, Cristina Fernández de Kirchner, tras el anuncio de negociar a partir de ahora cuándo se pagará la deuda, salieron del salón de reuniones y se fueron a paso lento por los verdes caminos de la quinta presidencial.

Después se observó que la imagen había sido levantada para la televisión, así como también la de Carlos Menem y Raúl Alfonsín en aquella recordada caminata por los mismos senderos y que causó sensación por el estilo que puso en su creación este gran fotógrafo que es Víctor Bugge. Ambas caminatas fueron registradas en todo los canales.

Solo faltó, como dijeron algunos vivientes del Club del 45 en un breve comunicado, la foto del histórico abrazo de Perón y Ricardo Balbín, sin duda el hecho más trascendente en la búsqueda de la unión de todos los argentinos.

Si es que difundieron aquellas dos caminatas con ese loable sentido, “señor Presidente, debieron remarcar con mayor fruición el inolvidable encuentro de aquellos dos grandes líderes”, sentenció el comentario.

Un saludo especial para una constante lectora de Crónica, Camila Puertas, que cumple 20 años, hija de otro gran lector de estas páginas y gran amigo, Mario. Hasta el domingo y buena semana para todos, con una súplica para que desaparezca definitivamente esta horrible pesadilla que vive el mundo. Abrazos.