El gobierno nacional advirtió este jueves a los bloques opositores del Congreso que si no se logran consensos para sancionar una nueva ley de financiamiento de los partidos políticos, el Ejecutivo utilizará "instrumentos" administrativos, como un decreto simple, para avanzar con medidas que hagan a la "transparencia electoral".

"Si no logramos que la oposición nos acompañe en esta iniciativa, veremos qué instrumentos tiene el Ejecutivo para avanzar algo en la transparencia del proceso electoral", señaló el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, al término de una reunión del gabinete nacional que encabezó el presidente Mauricio Macri.

Sin precisar qué tipo de medidas podría disponer el gobierno en ese sentido, admitió que "todo lo que es materia electoral no se puede definir" por un decreto de necesidad y urgencia (DNU), sino a través de una ley y el debate parlamentario. No obstante, consideró que "hay algunas cuestiones vinculadas con la elección que podrían llegar a plantearse en un decreto simple".

"Esperamos que podamos discutir en febrero o en marzo la ley de financiamiento que necesita la Argentina para seguir este proceso de transparencia", acotó. La norma no pudo ser sancionada en diciembre pasado en el Congreso por el rechazo de bloques de la oposición y también por diferencias internas en la alianza Cambiemos, donde la Coalición Cívica se opone a la participación de empresas privadas en la recaudación de fondos de campaña electoral.

Extraordinarias

Consultado sobre la convocatoria a sesiones extraordinarias, Frigerio señaló que "en principio no se ha terminado de tener una definición" y que ello podría ocurrir la próxima semana. De esa forma, puso en dudas el llamado del Poder Ejecutivo a abrir el debate en el Congreso antes del 1° de marzo, cuando comienza el período ordinario de sesiones.

Otra de las iniciativas en carpeta apunta a la sanción de una ley contra los barrabravas y los delitos en el espectáculo del fútbol. Voceros del bloque oficialista de diputados señalaron a Crónica que algunos legisladores no quieren proporcionarle a la oposición una tribuna para fustigar las políticas del gobierno, aunque saben que inevitablemente eso ocurrirá durante el año parlamentario y electoral que se avecina.