PANORAMA

Javier Milei y las dos "ventajas competitivas" a las que apuesta en año electoral

El Presidente viajará a los Estados Unidos, se verá con Donald Trump y, "capaz" con autoridades del FMI. A su regreso ultimará el discurso para el 1° de marzo en el Congreso en prime time televisivo. Reformas y agenda "antiwoke", en carpeta mientras su equipo mira encuestas y apuesta al 1% de inflación.

En la Casa Rosada hablan de "ventajas competitivas" que ningún partido de la oposición tiene en su haber para las elecciones legislativas. Allí aseguran que la fidelización de la marca La Libertad Avanza crece al compás sostenido de la imagen "alta" del presidente, Javier Milei, en las encuestas porque "ningún adversario tiene una agenda representativa de la sociedad" y "no vamos a devaluar".

La primera es el análisis comparativo de un estrecho colaborador de Milei en el cierre de la semana para Grupo Crónica. La segunda, es lo que el mandatario nacional y su ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo, se encargaron de reforzar en entrevistas televisivas.

Es que en Casa de Gobierno se entusiasman con mediciones de 40 puntos en la provincia de Buenos Aires, mientras el titular del Palacio de Hacienda volvió a rechazar de plano la posibilidad de tocar el tipo de cambio, consultado por las tratativas con el Fondo Monetario Internacional (FMI); al tiempo que afirmó que "hay precios adelantados, y eso no significa que el dólar esté atrasado".

En la cúpula, el Presidente sigue con lupa la aplicación de su modelo económico y apuesta a lograr pronto el 1% de inflación mensual. En tanto, le juega un pleno al alineamiento carnal exterior con Estados Unidos e Israel.

Paso a paso

Las otras puntas del triángulo de hierro miran al detalle el armado electoral. Faltan nueve meses para las urnas en las que se renovará la mitad del Congreso Nacional y el gobierno plebiscitará su gestión.

En Balcarce 50 le bajan el precio a la idea de "ganar" una legislativa ("eso es una pavada", dicen), sostienen que el principal objetivo es sumar más bancas para salir de la negociación permanente y avanzar con "reformas profundas" sin obstáculos.

Con minoría en la Cámara de Diputados y en la de Senadores, esa meta está casi asegurada ya que el oficialismo no pone asientos "en juego" -sus diputados y senadores van por la primera mitad del mandato, mientras la oposición arriesga a los que lo concluyen luego de cuatro años-.

Con el panorama actual, los cálculos que sacan en la cúpula libertaria los anima a descifrar hasta donde pueden crecer y si necesitan de acuerdos electorales para eso. Descartan que, en caso de necesitar a nivel nacional o de algunas provincias generar esas alianzas, vayan a sacrificar que en los primeros lugares de las listas violetas se anoten dirigentes que no sean puros.

En esa línea, la fuente consultada el último viernes en la Rosada volvió a ubicar a José Luis Espert en el primer lugar para la Provincia de Buenos Aires. Luego de varios meses en los que su nombre no había sido ratificado, el diputado es "quien más fielmente representa nuestros valores".

En la sesión en Diputados por la suspensión de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) a media semana, Espert pidió una cuestión de privilegio para referirse a la "inseguridad en la provincia de Buenos Aires". Y concluyó al grito de "los kirchneristas son delincuentes y asesinos".

Al arriesgar un promedio sobre las encuestas que dieron vueltas en los últimos días en los principales escritorios de la Rosada, la fuente de ese entorno sostuvo que en territorio bonaerense La Libertad Avanza mide 40 puntos contra 4 del PRO. "Va a ser Espert, punto", remarcó en respuesta a nombres de amarillos como el de Diego Santilli.

En ciudad de Buenos Aires, los números son mejores aún, marcó. "Estamos entre 40 a 45 puntos", redondeó. Con ese margen, dan por desechada la opción de Mauricio Macri como cabeza de lista violeta: "Queremos ganar", aclaran con mordacidad.

Una identidad

Con esos números, Milei, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el asesor Santiago Caputo -recientemente invitado a afiliarse al partido del gobierno- se arriesgan a anotar candidatos fieles al líder tanto como a las ideas que promueve, tal cual fueron ratificadas en su discurso en el Foro de Davos y que hoy entienden son "representativas de la mayoría de la sociedad".

"Por eso la marcha del último sábado nos favorece y los diagnósticos sobre que nos daña los hacen dirigentes que no terminan de leer que la sociedad hoy no quiere más eso", desarrollaron en Casa de Gobierno en referencia a la movilización convocada por el colectivo LGTBIQ+ el sábado 1 de febrero en referencia a la oposición y los gremios que se plegaron.

El planteo de Milei contra su visión del progresismo en la Argentina lo extiende al mundo con su posición "contra el virus del wokismo". Así lo planteó dos veces en Davos y, formalmente, ante la Asamblea de las Naciones Unidas tras acusarla de estar "promoviendo políticas colectivistas".

"Pasamos de una organización que perseguía la paz; a una organización que le impone una agenda ideológica a sus miembros, sobre un sinfín de temas, que hacen a la vida del hombre en sociedad", se quejó el Presidente en su primer discurso en la ONU en septiembre del año pasado.

En su cruzada local le sirve para representar a los que se resisten a lo que llama la "ideología de género", una concepción que suele asociar al peronismo kirchnerista. Un ejemplo: el anuncio de esta semana sobre la modificación de la Ley de Identidad de Género.

En su cada vez más alto perfil entre la derecha global, le es útil para reforzar la férrea defensa de "los valores occidentales". Parte del buen vínculo actual con los Estados Unidos e Israel se lo debe, principalmente, a esta postura discursiva.

De la mano de Musk

La simpatía que genera en la gestión de Donald Trump cada presentación "antiwokismo" de Milei es total. Es la misma "batalla cultural" que hace rato propone el magnate Elon Musk, dueño de la red social X, ahora miembro del flamante gabinete de la Casa Blanca.

De ahí que el gobierno de Milei hiciera saber que evalúa la retirada de la Argentina del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, tras la salida de Estados Unidos e Israel. Se suma la misma acción sobre la Organización Mundial de la Salud (OMS) que formalizará pronto con una resolución de la Cancillería.

Cerca de Milei confirmaron mientras, que viajará a Washington en la semana del 18 de febrero y, según admiten, es Musk quien oficia de nexo informal para conseguir la deseada bilateral con el republicano en el Salón Oval.

El motivo del viaje es otro discurso estilo Foro Económico de Davos, en un escenario también privado pero más apropiado aún para ese fin. Se trata una vez más de la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC) que cerrará Trump.

Y hasta acá todo viento en popa, según la propia reconstrucción libertaria donde la figura de Milei es fuerte tanto adentro como afuera del país.

Al retornar de los Estados Unidos, habrá discurso por cadena nacional en el prime time televisivo por la apertura de sesiones extraordinarias del Congreso donde prometen, se anunciarán reformas (laboral, previsional e impositiva) en línea con esa batalla por los valores.

Un detalle queda pendiente en el medio de esa escaramuza y podría ser abordado en el viaje a Washington con "capaz" una reunión con el FMI. El ministro Caputo se mueve por un nuevo acuerdo por más deuda en el primer cuatrimestre del año. El Fondo, por su parte, marcó esta semana que la gestión libertaria "necesitará seguir adoptando un conjunto coherente de políticas fiscales, monetarias y cambiarias".

Cuando el FMI sugiere medidas cambiarias las especulaciones sobre qué va a pasar con el dólar si se firma el nuevo programa se disparan. "No va a haber ninguna devaluación por el acuerdo con el Fondo", negó el Ministro de Economía.

Bolsillos, al 1%

El Presidente se defiende de los que lo acusan de atrasar el tipo de cambio mientras el ministro Caputo da otra batalla por los precios que "están adelantados". Se concentran en dos ítems esenciales para sostener la "ventaja competitiva" del dólar quieto y la baja de la inflación de la que se jactan en la Rosada: las tarifas y los salarios.

El Ministro dedicó gran parte de enero y febrero a reunirse con actores claves empresarios y sindicales para que los servicios energéticos y los salarios se alineen a la pauta del 1% a 1,9% que aspira lograr para el promedio mensual de inflación. Por eso se frenó un aumento de las tarifas que iba impactar en las clases medias y bajas. Y se cerraron paritarias como la de los estatales (1,5% en enero y 1,2% en febrero), entre otras.

Es otra muestra de que cuanto más se acerquen las urnas, más peleará por evitar la devaluación que enseguida se traduce en inflación. Que el promedio general de precios arranque con 1% es un arma electoral poderosa para el gobierno que reconoce como única y verdadera adversaria a la expresidenta y presidenta del PJ, Cristina Kirchner, quien solía repetir: "Hay que alinear precios de alimentos, servicios, tarifas, salarios y jubilaciones. Porque sino se lo quedarán cuatro vivos".

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