Por Roberto Di Sandro
El Decano
71 años en la Casa Rosada
rdisandro@cronica.com.ar

Versos y más versos

Números y más números desfilan por el escritorio presidencial. El último impacto de gran pesimismo fue el 4 por ciento de inflación del mes de agosto. “No se pudo reducir”, le dijo el ministro de Hacienda, Hernán Lacunza, al jefe máximo. Pero también le acercó otros guarismos, que muestran una crisis socioeconómica que no termina nunca. Casi 40% de pobres, los indigentes crecen cada vez más y se desmorona el consumo en forma impresionante.

Pero, además, un llamado telefónico de David Lipton, director interino del Fondo Monetario Internacional, le comunicó que los U$S 5.400 millones que deben desembolsar de acuerdo a lo pactado están en “stand by”. Inclusive se habla de que serán entregados después de las elecciones nacionales del 27 de octubre. Evalúan cada paso de la campaña electoral de ambos contendientes -Juntos por el Cambio y el Frente de Todos para saber a quién le depositan la “tarasca” con la cara de Washington.

En tanto, en medio de la incertidumbre existente y la parleta interminable de anuncios sobre algún bono de aumento o cierto plus en tal o cual sector, que nunca llega, la sociedad toda sufre la falta de alimentos, que cada vez están más caros, a la espera increíble de la Ley de Emergencia Alimentaria. “Parecen no ver nada”, declaró un asistente laboral después de estar con el ministro Dante Sica, al que llaman “de la Producción”, y recalcar que no se sabe para qué existe ese organismo, “si no hay producción en ningún lado”.

Pero, sumado a esto, el Presidente insiste en que habrá balotaje y entre sus más íntimos recuerda: “No hay que perder las esperanzas”. Claro. Del otro lado muestran una encuesta última, que también conmueve las fibras más íntimas del gobierno, donde Alberto Fernández tiene una estimación del 55% y el oficialismo, entre 32 y 34. Tenemos mucho para decir. Sigan; no aparten su mirada de los bloques siguientes.

Cada uno por su lado

Los runrunes de bronca, de discrepancias, de criterios opuestos en largas charlas, suenan a cada paso en el ámbito oficial. Ya sea en la Rosada como en Olivos, las reuniones se suceden sin solución de continuidad.

Marcos Peña, debilitado por sus desaciertos, aún recibe el respaldo del Presidente con esa frase famosa de “son mis ojos”. De todas maneras parece que no ve muy bien, porque hace algunos días la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, se plantó ante el joven Marcos para decirle que ella irá a los lugares donde le parezca que debe ir. Palabras más o palabras menos, le recriminó ciertas apreciaciones del superministro en torno a que no debía ir a La Matanza, donde no tiene espacio para ganar. La dama le contestó y fue. Además, dejó traslucir el deseo de caminar “sola” por toda la provincia y encontrarse con Macri “cuando sea conveniente”.

El personaje

Es costumbre que entrevistas de diferentes sectores se produzcan en el edificio del poder o en Olivos. Pero es muy difícil saber quién está. Porque no se da la información y porque los reservados visitantes pueden entrar por diferentes accesos que no son cubiertos por los cronistas. A veces se los descubre por una casualidad y otras porque, pasados algunos días, ellos mismos cuentan que estuvieron con el Presidente o con algún alto funcionario.

De allí que Crónica, seguidor al máximo de estos episodios durante añares, supo que hubo un almuerzo de Macri con un personaje polémico del espectáculo. Su nombre: Alfredo Casero. El hermetismo fue total, pero se conoció que hablaron de todo y el cómico formuló días más tarde declaraciones que causaron una polémica bárbara. Son encuentros de una o dos horitas con los que el Presidente se da una tregua entre sus múltiples visitas. Claro. Sirven para escuchar opiniones del exterior y transmitir luego algunas suyas recogidas por el invitado. Son avatares de la historia política argentina de toda la vida.

Campaña a toda marcha

En la Casa Rosada se dijo que el Presidente viajará a lo largo del mes por casi todo el país. Consideran que irá como “Presidente y no como candidato”. Inaugurará una serie de obras y hará anuncios. A pocos días de las elecciones, solo existe un calificativo: es “candidato a Presidente y en plena campaña electoral”. Así es, sin duda. Nada de cambiar los personajes.

Hoy, sin ir más lejos, tiene las valijas hechas para embarcarse a Salta. Va a rendirle homenaje a la Virgen del Milagro y después tendrá una serie de actos. Él mismo eligió los lugares en los que tratará de obtener votos. Para el martes tenía marcado Córdoba, pero desistió y saltó al jueves, a fin de inaugurar una planta industrial de importancia y formular algunos anuncios. A pesar de seguir insistiendo en que va cumpliendo su tarea presidencial, los discursos que tiene previstos serán dirigidos a puntos neurálgicos, y no solo de la oposición, sino relacionados con medidas de tipo popular. El viernes, en el Camino del Buen Ayre, hará una recorrida de las obras que allí se realizan y anunciará medidas dirigidas a recuperar las pymes, cuyo derrumbe ha causado hasta ahora una desocupación impresionante. Lo acompañará a todas estas visitas una reducida comitiva y no se descarta que “en algún momento de los viajes se encuentre con la gobernadora de Buenos Aires”.

Mañana permanecerá en la Rosada, donde recibirá a una comisión de expertos en diferentes materias y presidirá la reunión de gabinete. Dejó para la tarde la habitual reunión de esa Comisión Consejera en la que interviene la polémica diputada Elisa Carrió. Al respecto, hay críticas de los propios militantes oficialistas acerca de prédicas de la indomable dama consideradas provocativas. “Ya se pasa de los límites”, dicen algunos que están perdiendo la paciencia. Llegamos al sábado, cuando Macri estará en Mar del Plata. Allí se aguarda un gran acto. Esta maratón que conforma la agenda presidencial para estos días tiene más objetivos de encuentros en el interior del país. “Quiere descontar la distancia en las encuestas”, comentan a su alrededor, y “aunque es muy difícil, Macri tiene esperanzas”.

Para el peor de los casos, el deseo presidencial es “ser el primer antiperonista que termina todo su gobierno y poder decirlo abiertamente con los hechos”. ¿Por qué pone esa cara de sorpresa, mi amigo?

Un grito: los jubilados

La palabra insensibilidad hacia el gobierno respecto del trato a los jubilados es constante. Tanto es así que, en una reunión de dirigentes gremiales con Sica, alguien gritó: “¿Y los jubilados para cuándo?”. La espontánea voz llegó hasta el mismo Macri y parece que algo oyó. Preguntó y están haciendo evaluaciones para darles un plus.

En este bloque de “Breves y Sabrosas” damos algunos detalles. Si el mandatario se despertó de su insensibilidad, por lo menos debe haber un incremento superior al 55% que alcance a la inflación de este año.

“No sabemos”, dijo una voz gubernamental, pero confirmó que “hay una orden para darle algo”. Estamos dando algunas perlitas informativas que nadie revela, pero también digamos que hay otra que todavía no se cumplió, a pesar de que algunos políticos que rodean al gobernante quieren que se cumpla: reunirse con todos los candidatos a Presidente. Hasta ahora solo queda la sugerencia.

Seguimos con Lidia Cristina Carrizo, una seguidora de Crónica que me paró en la calle para agradecerle, “a Crónica diario y a Crónica TV todo el esfuerzo que hacen para defender a los trabajadores”. Por eso esta breve mención.

Le sumo otra que tiene mucho que ver con mi intimidad: se fue un verdadero amigo, porque así era: mi hermano Armando. Un trabajador y padre ejemplar. Agradezco todas las condolencias recibidas. La vida continúa.

El doctor Manuel Urriza, ex secretario general del Instituto de Investigaciones Juan Domingo Perón, dio una clase de alto nivel sobre la relación del tres veces presidente, en su carácter de militar, con nuestro máximo héroe, José de San Martín.

Muchas personalidades de la vida nacional asistieron al acto que presidió el hombre que maneja desde hace años esta entidad: Lorenzo Pepe.

El murmullo político dentro del área oficial también suma especulaciones como esta: la gobernadora Vidal, cansada de tanta intromisión de Marcos Peña, insinuó al número uno que hasta el 10 de diciembre ejerza la jefatura de Gabinete Rogelio Frigerio, actual ministro del Interior. Sobre Frigerio comentan que está “armando” nuevamente el Movimiento de Integración y Desarrollo (MID), aquella famosa agrupación que creó su abuelo cuando era asesor del presidente Arturo Frondizi.

“Punch” en plena mandíbula. “A Macri no le interesa en absoluto la industria, solo logró destruirla”. Todo el mundo se dio vuelta cuando escuchó eso, sin pelos en la lengua, difundido por el titular de la Unión Industrial Argentina ( UIA), Miguel Acevedo.

Dicen que a su alrededor había un numeroso grupo de militantes del PRO. “¿Y los votos que iba a traer dónde están?”, preguntó un visitante de la Casa Rosada muy cercano al Presidente al referirse a Miguel Ángel Pichetto, el menemista devenido macrista. Alguien le contestó: “Es muy talentoso y sigue manteniendo su fe en que esto se va a revertir”. Todo el mundo se miró y el silencio se convirtió en el protagonista del momento.

Hasta aquí llegamos. Esta columna estará nuevamente con ustedes el próximo domingo, mientras que el sábado, como es habitual, estaré en Crónica HD junto a Jorge Cicuttin, a partir de las 21.30. Buena semana para todos.